Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 18 abril |
Santa María de la Encarnación

Lo hago por mí

Amparo Latre Gorbe - publicado el 26/06/18

Sara se quedó frita en mis brazos después de una sesión intensa de manguera en la sierra madrileña.

No paró en toda la mañana y a media tarde la chiquilla ya no podía más.

Después de un rato dormida en mis brazos, una amiga se ofreció a improvisar una cama, para que yo estuviera más cómoda. «Gracias. Mejor no. Así está bien», le dije. Y me quedé un rato pensando en mi contestación.

No decidí tenerla en brazos durante la siesta para que mi benjamina estuviera más a gusto -probablemente habría dormido más profundamente en la cama improvisada-, decidí quedármela en el regazo pensando fundamentalmente en mí. Se podría decir que fue una decisión motivada por puro egoísmo.

Porque aunque en esta postura se me carga la espalda, lo que recargo de verdad son mis reservas de ternura. No me canso de tenerla apretada contra mí. Por no hablar de la paz que siento cuando miro sus ojazos cerrados y esas pestañas largas que tiene, o intento acompasar mi respiración a la suya.

Son ya casi seis años los que tiene mi benjamina y no sé cuantas siestas más como ésta habrá en mi vida.

Así que, ¿qué queréis que os diga? Tengo que aprovechar a tope cualquier dosis extra de mimo que se tercia, que el tiempo pasa volando y estas escenas pasan de ser el pan nuestro de cada día a esfumarse de un plumazo.

Cuando los niños son pequeños el desgaste es enorme y  a menudo hay que medir fuerzas para delegar en la medida de lo posible y ahorrar energía. En estas situaciones puede haber personas que nos ayuden a que nuestros hijos estén bien atendidos. En mi caso, he de decir -ahora ya no me duele como me dolía en su día- que, en alguna ocasión, quienes se han ocupado de ellos cuando lo he necesitado, llegaban a casa con más paciencia o mejor humor que yo.

Sin embargo, en los catorce años que llevo como madre, a la hora de organizarme, el dilema ha venido dado no tanto por lo que ellos necesitaban, sino por aquello que necesitaba yo. Jamás he dudado que mis hijos fueran a estar bien. Pero a mí el cuerpo siempre me ha pedido estar muy presente en su día a día y no perderme un montón de momentos cuando no es imprescindible.

No falto al trabajo o dejo de salir con una amiga porque a mi hijo le vaya a pasar algo grave si yo no estoy con él en un momento dado, es a mí a quien le pasa. Soy yo la que sufre porque no se lo quiere perder.

La siesta de Sara en la sierra me recordó que soy yo la que se beneficia de estos instantes mágicos, más que ellos. Conste que mi preadoelscente y adolecente favoritos, ni duermen siestas, ni puedo achucharlos así, pero me regalan escenas con el mismo encanto. @amparolatre

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Miriam Díez Bosch
¿Un santo en el Titanic?
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
JORDAN PETERSON
Benito Rodríguez
El encuentro con Dios de un psicólogo best-seller
4
SANTI MARATEA
Esteban Pittaro
Rafael Maratea: De la tragedia del aborto al máximo orgullo por e...
5
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
Ver más