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Golpe de efecto en San Valentín

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Cuando hay niños en casa es mejor descartar la posibilidad de no celebrar San Valentín.

Da igual que les expliques que papá y mamá se muestran su amor a diario o que la relación de pareja es algo que hay que mimar cada instante. No hay argumento que les convenza.

Mi marido y yo, antes de ser padres, no solíamos celebrar San Valentín. Pero desde que nuestros dos hijos comenzaron a ser conscientes de lo que sucedía a su alrededor y descubrimos la decepción que suponía para ellos ver que sus padres no entraban en el juego, decidimos sumarnos a la moda.

A los niños les encantan las fiestas, las celebraciones y sobre todo les chifla ver que sus padres se quieren. Es más, descubrir que en casa, un día como hoy, su padre y yo no tengamos un detalle el uno con el otro supone para ellos un chasco monumental.

«¿Solo porque es una fiesta comercial vas a dejar a papá sin regalo?»

Recuerdo a mi hija mediana con sus ojos clavados en los míos la última vez que decidí convencerla de que no pasaba nada por no celebrar San Valentín. Le faltó decirme que era una mala persona.

Así que en casa lo que hacemos es dar un golpe de efecto con un coste mínimo. Algo que a ellos -particularmente a ellas- les fascina y que nos sirve para convertirlo en una fiesta familiar en la que damos gracias por tener una familia en la que nos sentimos queridos.

En los últimos años he comprado papel higiénico con corazones, bizcochos o servilletas. Hoy, cuando mis hijos han amanecido, la casa estaba llena de globos rojos y en la cocina -decorada para la ocasión- había un desayuno especial con bombones y pinchos de fruta con forma de corazón. «Estás fatal», me ha dicho «mi adolescente favorito». Pero mis chicas, sin embargo, me han aplaudido y abrazado.

Hay que ver lo distintos que somos.

Este año además he comprado unas piruletas de chocolate con forma de corazón que he metido discretamente en sus mochilas y que ellos se han encontrado a la hora del almuerzo. Si el factor sorpresa es importante en la vida, en un día como éste ni os cuento.

Aunque el 14 de febrero es el día dedicado a la pareja, nosotros le damos siempre un toque familiar y divertido en el que todos nos decimos lo que sentimos. Es una manera de no quedarnos al margen, dándole a la tradición nuestro toque particular. Si además coincide con el Miércoles de Ceniza para saber que hay amores y Amores, la jornada termina siendo redonda. ¡Feliz Día de San Valentín! @amparolatre

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