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Cuidadores

PALLIATIVE
Chinnapong - Shutterstock
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Fue uno de los primeros rostros -siempre sonriente- que vieron mis hijos al nacer. Y durante sus tres primeros años de vida, de lunes a viernes, pasaban las mañanas con ella.

Cuando “mi adolescente favorito” y “mi benjamina” -de no muy buena salud ninguno de los dos- han estado en el hospital, ha sido ella la que me ha relevado y la mayoría de las veces que mi marido y yo hemos podido salir una noche, también ha sido gracias a ella.

Con ella hemos compartido momentos importantes como el bautizo o la comunión de mis hijos. Y sin ella no sé cómo nos habríamos organizado en la última mudanza, por poner solo un ejemplo.

Entendernos a la perfección nos llevó un tiempito, pero desde el principio se convirtió en un pilar fundamental  para nuestra familia. Porque lo más importante que hacía no era cambiar las sábanas una vez a la semana o pasar la aspiradora.

Para mí ha sido una fuente de tranquilidad enorme, todos estos años.

La echamos mucho de menos desde que hace un año encontró un trabajo “mejor”. Solo este calificativo daría para un “post” aparte.

Ha estado doce años con nosotros y aunque es cierto que en casa ya no hay bebés, ¿a quién le amarga un dulce?

¿Quién no necesita que le cuiden un poco?

Desde que ella se ha ido todos en casa estamos un poco huérfanos, pero la vida sigue. Nosotros hemos encontrado quien atienda las urgencias de la casa, pero no hemos logrado suplir el afecto que nos daba a todos “nuestra Paulita”.

En el “Día del cuidador” quiero dedicarle este espacio a ella. Porque encontrar para los tuyos -aquello que más quieres- un cuidador de confianza, que apoye la labor de los padres cuando éstos no están en casa, es un lujo. Una auténtica joya, que desgraciadamente solo valoramos en su justa medida cuando ya no podemos disfrutar de ella.

Me queda el consuelo de que otros siguen disfrutando de sus dotes para dar cariño, cuidar y acompañar a quien más lo necesita, que no somos nosotros ahora mismo. Y nosotros, que siempre la tendremos en nuestro corazón, del mismo modo que creo que nosotros siempre estaremos en el suyo, seguiremos haciendo por vernos de vez en cuando, con la excusa de un cumpleaños o una urgencia, para la que, por supuesto, podemos seguir contando con ella.

Hoy es el día de agradecer a los que nos cuidan, que se hayan cruzado en nuestro camino. @amparolatre

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