
La vez que el Sagrado Corazón hizo que madrugara
El padre Sergio Argüello comparte una experiencia extraordinaria: dos señoras llamaron a su puerta y le pidieron ir a atender a su padre moribundo pero ¡imposible que fueran sus hijas!
Nuestros formatos destacados
Newsletter
Recibe Aleteia cada día en tu correo electrónico.




El padre Sergio Argüello comparte una experiencia extraordinaria: dos señoras llamaron a su puerta y le pidieron ir a atender a su padre moribundo pero ¡imposible que fueran sus hijas!

Adviento: alegre espera del nacimiento de Cristo

Cuántos momentos sin hacer nada, cuánto tiempo perdido… ¡cómo no se me había ocurrido antes!

Aun el peor fracaso tiene sentido si confiamos en los planes de Dios, con nuestras caídas fácilmente Él hará cosas maravillosas

El cura que sentía que lo hacía mal

Mi emocionante reencuentro con un gran cura de pueblo

Ayer casi me desmayo al ver a tantas personas esperándome, y yo sin desayunar, pero tras casi ocho horas de confesar, secar lagrimas y sacar sonrisas, me sentí feliz

Lo que escuché de don Lalo fue un testimonio tan impactante que quiero escribirlo completo

Toma el Santo Rosario entre tus manos y rézalo, en cada Avemaría pídele que te enseñe a mantenerte de pie y con esperanza ante cualquier dificultad...

Fíjate en cuánto amor hay en su rostro... Una preciosa reflexión del sacerdote Sergio Argüello

Cierra tus oídos y corazón a quién te quiera quitar tus sueños, Dios te creó para ser feliz

No podía entender cómo un niño tan pequeño tenía que enfrentarse a tristezas tan grandes…

¡No hay imposibles para Dios!

Las maravillas que ha hecho en mi vida esta oración a la Virgen

“Venía a buscar a Jesús y lo he encontrado, Jesús mismo me ha perdonado”

Nunca es tarde para perdonar y soltar

Fui testigo directo de una de las historias de amor más bellas que conozco

Una oración por todos los que agreden a otras personas y una preciosa reflexión del padre Sergio Argüello sobre el valor del ser humano

Atrévete a perdonar

Qué sorpresa me llevé cuando me explicaron por qué: - ¿Aquí duerme padre? - Sí, ¿usted cree? Lo hago por razones pastorales