Los años 80 regresan como tendencia, pero más allá de la moda, hay hábitos de aquella época que podrían hacernos vivir con más calma, conexión y creatividad
Los 80´s fue, para muchos, una época que recuerdan con entusiasmo, por su distintiva música, películas, estética, formas de vestir, pero sobre todo, por las costumbres de aquellos años que hoy nos hacen reflexionar.
Recientemente, se popularizó un trend que consiste en preguntarle a la IA cómo nos veríamos en los años 80. Esta época tenía muchas limitaciones tecnológicas y de consumo que hoy hemos superado, pero también algunos hábitos que favorecían la paciencia, convivencia, creatividad, el ahorro y el cuidado de las cosas. El reto no es regresar a los 80, sino rescatar lo bueno y adaptarlo a la vida actual.
1Esperar una llamada vs. un WhatsApp

Antes: los novios hablaban por teléfono fijo. Si alguien no contestaba, simplemente había que esperar. También estaban las cartas, papelitos, tarjetas y notas escondidas en una mochila.
Ahora: tenemos WhatsApp, mensajes directos, audios, videollamadas y estados que nos permiten saber si alguien está conectado. Incluso podemos interpretar un “visto”, un emoji o unos minutos de silencio.
¿Qué podemos aprender y recuperar?
Esta inmediatez de comunicación nos hace crecer en la impaciencia. y nos lleva a asumir que una persona nos está ignorando porque tardó en contestar. Por ello, es importante no convertir la disponibilidad inmediata en una obligación afectiva.
Evita revisar constantemente si alguien ya leyó el mensaje y recupera los detalles: ¿cuándo fue la última vez que le escribiste una nota a tu pareja para recordarle cuánto le amas? Puedes sorprenderle con un pequeño recordatorio o una carta. También puedes hacer una llamada de vez en cuando para conversar.
2Salir a divertirte vs. conectarse para jugar en línea
Antes: los niños salían en su cuadra, iban a casa de sus amigos, jugaban escondidas, bicicleta, fútbol, juegos de mesa, etc.
Ahora: gran parte del entretenimiento ocurre mediante pantallas: videojuegos, redes sociales, plataformas de streaming.
¿Qué podemos retomar?
La convivencia presencial y el juego espontáneo.
No hace falta demonizar las pantallas. El punto es recuperar espacios donde los niños -y también los adultos- puedan aburrirse, inventar juegos y convivir cara a cara.
3Compras inteligentes vs compras rápidas
Antes: la ropa podía comprarse pensando en que durara varias temporadas. Se cuidaba, reparaba, heredaba entre hermanos o se transformaba.
Ahora: el fast fashion facilita comprar constantemente nuevas prendas y seguir tendencias que cambian rápidamente.
¿Qué podemos recuperar?
Comprar menos, pero elegir mejor.
No significa dejar de disfrutar la moda. Significa preguntarse:
- ¿Cuántas veces voy a usar esta prenda?
- ¿Realmente combina con lo que ya tengo?
- ¿Estoy comprando porque lo necesito o porque vi una tendencia?
- ¿La calidad justifica el precio?
4Vida privada vs. vida pública

Antes: las personas salían de viaje, de paseo o visitaban algún restaurante y nadie se enteraba en el momento, había que esperar para saberlo.
Ahora: a través de las redes sociales se sabe dónde están los demás y qué están haciendo, con quién salen a divertirse y cuáles son sus rutinas.
¿Qué podemos recuperar?
No está mal tener redes sociales y compartir lo que nos gusta, pero podemos guardar momentos únicamente para nosotros, sin mostrarlos al mundo. Muchas veces, por querer documentar alguna experiencia, nos perdemos de vivir el momento en ese lugar y con esas personas.
Una simple tendencia en redes nos puede llevar a recuperar aquello que, con el paso del tiempo, se ha olvidado o sustituido a pesar de ser benéfico para nosotros.












