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Ángelus: “Solo el perdón libera y devuelve la luz”

4 min de lectura
papa León XIV

Crédito: I. Media

"Solo el perdón libera y devuelve la luz", afirmó el papa León XIV durante el Ángelus de este domingo 13 de septiembre de 2026, invitando a los fieles en la plaza de San Pedro a hacer del perdón una regla de vida, tanto en las relaciones personales como en la vida de las comunidades

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Al comentar el Evangelio del día (Mt 18, 21-35) de este 24.º domingo del tiempo ordinario, durante el rezo del Ángelus, el Papa recordó que el perdón, enseñado y vivido por Cristo hasta la cruz, es "indispensable" para construir la paz y evitar que los conflictos se conviertan en rencores, divisiones o guerras.

En su reflexión pronunciada desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa se detuvo en el episodio en el que Pedro le pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar a su hermano que comete una falta contra él: "¿Hasta siete veces?". El número siete, que en la Biblia simboliza la plenitud, ya pone de manifiesto, según el Papa, "un corazón generoso". Pero Jesús va más allá: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete", responde Cristo, exhortando así a un perdón sin límites y "sin medida".

El don del perdón

Para el Papa, esta respuesta cobra todo su sentido en la parábola del siervo cuya deuda con su señor es tan considerable que resulta prácticamente incobrable. A pesar de haber obtenido su condonación por pura misericordia, el hombre se muestra incapaz de conceder a su compañero una clemencia comparable. Esta contradicción permite a Jesús recordar que "el don y el perdón son la base de nuestra existencia".

"Todo nos lo da Dios por puro amor, y ninguno de nosotros puede considerarse perfecto en su respuesta a tanta bondad", subrayó León XIV. De esta gratuidad recibida se deriva, según él, una regla esencial para la vida en sociedad: "la gratuidad, que es la fuente de nuestra propia vida, es también la mejor regla para nuestra vida en comunidad".

No hay paz sin apertura al perdón

El Papa ha recordado las consecuencias de la falta de perdón en las relaciones humanas. "El perdón es indispensable y, si falta, no se puede vivir en paz", ha declarado. Sin él surgen, en efecto, "conflictos, acusaciones, rencores, venganzas" que, poco a poco, "destruyen las relaciones, dividen a las familias y desencadenan guerras".

Ante estas situaciones, León XIV presentó el perdón como una fuerza capaz de reabrir un futuro allí donde todo parece oscurecido: "Solo el perdón libera y devuelve la luz, incluso allí donde la pobreza material y moral del hombre, por un instante, ha ensombrecido el horizonte y ha hecho incierto el camino", explicó. Comparó el perdón con "un viento benéfico" que disipa "incluso las nubes más espesas" hasta hacer reaparecer el sol.

El pontífice se detuvo en la figura de Pedro, directamente implicado en el Evangelio del día. El primero de los apóstoles experimentó él mismo la misericordia tras haber negado a Jesús durante su Pasión. A orillas del lago, tras la Resurrección, Cristo no le reprocha nada, sino que simplemente le pregunta: "Simón, ¿me quieres?", antes de decirle: "¡Sígueme!".

Para León XIV, esta escena muestra que el perdón de Jesús no se limita a borrar el pasado: restaura una relación y permite retomar una misión "como si nada hubiera pasado". El sucesor de Pedro ha demostrado así que el perdón que Jesús concedió a su lejano predecesor fue el punto de partida de toda la historia del papado, arraigada desde sus orígenes en una dinámica de misericordia. "Esta caridad, que olvida y sana, supondrá para el primero de los apóstoles la confirmación de su misión", explicó el Papa.