Un confesor debe ser sacerdote, indispensablemente, pero para ser bueno en ejercer ese delicado ministerio, también se requiere de ciertas cualidades
Dice el Código de Derecho Canónico que "sólo el sacerdote es ministro del sacramento de la penitencia" (CIC 965), por supuesto se refiere al presbítero ordenado, pero también al Papa, los cardenales y los obispos. Sin embargo, el sacerdote requiere cultivar ciertas cualidades para ser un buen confesor, como veremos en seguida.
El confesor
Según la Bula Misericordiae vultus, el ministro del sacramento debería ser "verdadero signo de la misericordia del Padre" (MV 17).
Además, "la tradición católica ha señalado cuatro figuras que expresan la tarea propia del sacerdote confesor. Es doctor y juez -para indicar la objetividad de la ley-, pero también padre y médico –para significar la caridad pastoral hacia el penitente" ("Notitiae" 2015/2 Para redescubrir el Ritual de la Penitencia), porque es importante que aprenda a "conocer las enfermedades de las almas y aportarles los remedios necesarios" (RP 10 -a).
Por eso, el Ritual de la Penitencia agrega cuatro cualidades que debe poseer un buen confesor.
1Bondad
Esta cualidad es la primera impresión que recibirá el penitente. Porque si de por sí es difícil confesar los pecados porque hay que vencer la vergüenza y el temor, tanto más lo será si el sacerdote presenta una voz áspera y un trato duro. Por eso, se requiere de "bondad suave y firme, paciente y condescendiente, constante y universal".
Además, añade el Ritual:
"Al acoger al pecador penitente y guiarle hacia la luz de la verdad cumple su función paternal, revelando el corazón del Padre a los hombres y reproduciendo la imagen de Cristo Pastor. Recuerde, por consiguiente, que le ha sido confiado el ministerio de Cristo, que para salvar a los hombres llevó a cabo misericordiosamente la obra de redención y con su poder está presente en los sacramentos" (RP 10-c).
2Ciencia
La ciencia se adquiere con el estudio de la teología dogmática, la moral y la ascética. Pero también con la oración y el consejo de quienes tienen más experiencia que él. Por eso el Ritual recomienda al sacerdote:
"Procure ejercitar sabiamente la función de juez y, por medio de un estudio asiduo, bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, y, sobre todo, por medio de la oración, adquiera aquella ciencia y prudencia necesarias para este ministerio".
3Prudencia
En cuanto a la prudencia, debe reflejarse en las preguntas que realice, en las opiniones que exprese y en las decisiones que tome, en los remedios a indicar y en las penitencias que ha de imponer. Por eso, añade el Ritual:
"El discernimiento del espíritu es, ciertamente, un conocimiento íntimo de la acción de Dios en el corazón de los hombres, un don del Espíritu Santo y un fruto de la caridad" (RP 10).
4Discreción
Por último, pero no menos importante, es indispensable la "discreción para no violar en nada, ni directa ni indirectamente, el secreto de la Confesión":
"El confesor, sabiendo que ha conocido los secretos de la conciencia de su hermano como ministro de Dios, está obligado a guardar rigurosamente el secreto sacramental por razón de su oficio" (RP 10 - c).
La próxima vez que acudas a confesarte, recuerda que el sacerdote se prepara muchos años para ejercer este bello ministerio y que te espera, en nombre del Señor Jesús, para perdonar todos tus pecados.







