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Nuestra Señora de la Cruz del Sur y la devoción de Australia

4 min de lectura
MARY,STAR OF THE SEA,STELLA MARIS

Crédito: PD

En el hemisferio sur, la Cruz del Sur ha servido de guía a los marineros durante miles de años y Nuestra Señora sigue guiando a las almas hacia su Hijo.

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En una época en la que no existían los teléfonos inteligentes ni los sistemas GPS, los marineros tenían que fijarse en el cielo nocturno estrellado para orientarse y llegar a su destino final.

Así ocurría tanto en el hemisferio norte como en el sur, y cada región contaba con sus propias estrellas características para guiar a los viajeros hacia un refugio seguro.

Para quienes navegaban por el hemisferio sur, la Cruz del Sur desempeñaba un papel fundamental, ya que es claramente visible y ayudaba a los marineros a corregir su rumbo. También conocida como Crux (que en latín significa "cruz"), es una de las constelaciones más fáciles de distinguir.

Se convirtió en un elemento tan esencial de los viajes que tanto Australia como Nueva Zelanda decidieron incorporar la Cruz del Sur a sus banderas nacionales.

En el mundo católico, no es de extrañar que en Australia se desarrollaran rápidamente diversas devociones relacionadas con esta constelación simbólica, ya que existe una antigua tradición que vincula a María con el título de "Estrella del Mar".

Nuestra Señora de la Cruz del Sur

La forma hebrea del nombre de María es "miryam", y algunos estudiosos de la Biblia han visto en ella las palabras hebreas "mar" (amargo) y "yam" (mar). Este primer significado puede referirse al amargo sufrimiento de María ante la cruz y a sus numerosas lágrimas de dolor.

Otra interpretación de la palabra "mar" hace que el nombre de María signifique "gota del mar", y san Jerónimo lo tradujo al latín como "stilla maris", que más tarde se cambió por "stella (estrella) maris". Esto explica el popular título de María como "Estrella del Mar".

Llamar a María "stella maris" hacía referencia a la capacidad de María para guiar a los pecadores por el camino correcto hacia las costas eternas del cielo.

Santo Tomás de Aquino confirma este simbolismo: "María significa Estrella del Mar, pues así como los marineros son guiados al puerto por la estrella del mar, así los cristianos alcanzan la gloria a través de la intercesión maternal de María".

Miryam

La forma hebrea del nombre de María es "miryam", y algunos estudiosos de la Biblia han visto en ella las palabras hebreas "mar" (amargo) y "yam" (mar). Este primer significado puede referirse al amargo sufrimiento de María ante la cruz y a sus numerosas lágrimas de dolor.

Otra interpretación de la palabra "mar" hace que el nombre de María signifique "gota del mar", y san Jerónimo lo tradujo al latín como "stilla maris", que más tarde se cambió por "stella (estrella) maris". Esto explica el popular título de María como "Estrella del Mar". Llamar a María "stella maris" hacía referencia a la capacidad de María para guiar a los pecadores por el camino correcto hacia las costas eternas del cielo.

Santo Tomás de Aquino confirma este simbolismo: "María significa Estrella del Mar, pues así como los marineros son guiados al puerto por la estrella del mar, así los cristianos alcanzan la gloria a través de la intercesión maternal de María".

Una luz en la oscuridad

Además, al establecer un Ordinariato anglicano para Australia, se le otorgó igualmente el patrocinio de "Nuestra Señora de la Cruz del Sur". Un artista local llegó incluso a crear un nuevo icono de Nuestra Señora de la Cruz del Sur, rico en simbolismo.

San Juan Pablo II invocó igualmente a María como "Estrella del Mar" al dirigirse a la Iglesia de Oceanía, rezando:

"Oh Stella Maris, luz de todos los océanos
y señora de las profundidades,
guía a los pueblos de Oceanía
a través de todos los mares oscuros y tempestuosos,
para que puedan alcanzar el puerto de paz y luz
preparado en aquel que calmó el mar.
Considerar a María como una «estrella» es una antigua devoción que sigue teniendo relevancia para los católicos que viven tanto en el hemisferio norte como en el sur. Ella sigue siendo un faro brillante de esperanza para todos nosotros, que nos conduce a su Hijo, Jesús, y a su santa Cruz".