En septiembre, la Iglesia conmemora a numerosos santos que pueden convertirse en nuestros guías. Descubre a quiénes vale la pena pedir su intercesión
La oración por intercesión de los santos no consiste en buscar a "alguien en lugar de Dios". Al contrario. Los santos están ahí para ayudarnos a llegar hasta Él. Su vida es un poco como una señal indicadora bien colocada: no nos detiene en sí misma, sino que nos muestra el camino. Y en septiembre tenemos varios intercesores.
5 de septiembreSanta Teresa de Calcuta
Una nueva fecha en el calendario litúrgico. A partir de 2025, el 5 de septiembre es, en la Iglesia universal, la conmemoración de Santa Teresa de Calcuta. Es un día en el que conviene recordar a aquellos a quienes el mundo tiende a pasar por alto: los pobres, los enfermos, los solitarios y los marginados. Teresa no se limitaba a teorizar. Simplemente se acercaba a cada persona en concreto. Su vida fue una respuesta al deseo de amor de Cristo y al servicio a los más pequeños.

El amor de Dios empieza por la persona que tengo a mi lado.
8 de septiembreNatividad de la Santísima Virgen María
Dios es capaz de iniciar grandes cosas a partir de lo pequeño y aparentemente corriente. María, antes de situarse al pie de la cruz y antes de decir su "sí", era una sencilla joven de Nazaret. Vale la pena pedirle especialmente un corazón dispuesto a confiar en Dios, aunque aún no conozcamos todo el camino.
Dios puede empezar algo grande precisamente a partir de mi pequeño «sí».
9 de septiembreBeata Aniela Salawa
Aniela Salawa no era una persona de la que hablaran los periódicos. Era una criada que convirtió su vida cotidiana en un camino hacia la santidad. Trabajaba, rezaba, ayudaba a los demás y compartía sus ingresos con su familia y con los necesitados. Su historia nos recuerda que la santidad no tiene por qué ser espectacular. A veces se manifiesta en levantarse temprano, en un trabajo realizado con honestidad y en una oración rezada cuando nadie mira.
No tengo que hacer grandes cosas. Tengo que hacer pequeñas cosas con constancia.
14 de septiembreLa Exaltación de la Santa Cruz
La cruz no es un adorno ni un símbolo religioso para colgar en la pared. Nos recuerda el amor que llegó hasta el final. En el día de la Exaltación de la Cruz, vale la pena pedirle a Dios la fuerza para aceptar aquello que no podemos cambiar y el valor para no huir de los momentos difíciles. La cruz no siempre desaparece. Pero no tenemos por qué cargar con ella solos.
Porque incluso lo difícil puede convertirse en un lugar de encuentro con Dios.
17 de septiembreSanta Hildegarda de Bingen
Hildegarda fue una mujer extraordinaria: benedictina, mística, autora de escritos teológicos, pero también experta en la naturaleza y en el ser humano. No tenía miedo de hablar de lo que consideraba importante y, al mismo tiempo, vivió toda su vida en relación con Dios. Podemos pedirle sabiduría, sobre todo cuando tenemos la sensación de que sabemos mucho, pero no sabemos muy bien qué hacer con ese conocimiento.

La sabiduría comienza cuando el conocimiento se une a Dios.
18 de septiembreSan Estanislao Kostka
Un joven polaco que no quiso dejar la fe «para más adelante». Stanisław Kostka tenía apenas unos pocos años cuando decidió que quería pertenecer por completo a Dios. Se opuso incluso a quienes querían elegir por él el camino de su vida. Por eso es un magnífico patrón de los jóvenes, pero también de todos aquellos que temen dar un paso hacia una vocación que aún no comprenden del todo.
Nunca es demasiado pronto para responder a Dios.
21 de septiembreSan Mateo
Mateo estaba sentado junto a la aduana. Tenía su trabajo, su dinero y su vida. Hasta que llegó Jesús y le dijo simplemente: "Sígueme". Mateo se levantó. Y quizá eso sea lo más extraordinario de esta historia: un hombre al que los demás ya habían encasillado hacía tiempo, para Jesús no era un caso perdido. Pidamos a san Mateo el valor para levantarnos también cuando Cristo nos invite a cambiar.
Jesús no me pregunta, ante todo, quién era yo. Me pregunta si le seguiré.
23 de septiembreSan Pío de Pietrelcina
A Padre Pío se le asocia con los estigmas, las historias extraordinarias y las multitudes de personas que acudían a él en busca de ayuda. Pero, más allá de todo eso, era ante todo un sacerdote que se tomaba muy en serio la oración, la Eucaristía y el sacramento de la reconciliación. Su vida nos recuerda que la santidad no consiste en experiencias extraordinarias. Consiste en dejar que Dios actúe en la vida cotidiana.
No busques lo extraordinario. Busca a Dios.
29 de septiembreLos santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
Tres arcángeles, tres misiones diferentes. Miguel nos recuerda la lucha contra el mal y la fidelidad a Dios; Gabriel, el mensaje divino; y Rafael, la protección y la sanación. Es un buen día para recordar que el mundo espiritual es una realidad que no vemos, pero que no deja de existir. Podemos pedirles protección, luz a la hora de tomar decisiones y ayuda ante las dificultades.
No todo lo más importante se puede ver.
30 de septiembreSan Jerónimo
Era un hombre capaz de pasar mucho tiempo estudiando un texto. Traducía las Escrituras, estudiaba idiomas y dedicó toda su vida a comprender mejor la palabra de Dios. Su figura nos recuerda algo sencillo: la Biblia no es un libro que solo haya que tener. Hay que leerla. Y dejar que, a veces, ella también nos lea a nosotros.

Abre la Biblia. Quizá encuentres allí la respuesta que estás buscando.
Así pues, septiembre nos ofrece un "equipo" bastante numeroso de intercesores. Pero lo más importante no es cuántos santos conocemos por su nombre. Lo más importante es si su vida nos ayuda a dar al menos un paso más cerca de Cristo.


















