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Guía práctica para entronizar la Biblia en tu hogar

6 min de lectura
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Crédito: New Africa

Septiembre es el mes de la Biblia, tiempo para darle un lugar especial. Para eso, aquí hay una guía para que puedas entronizar la Sagrada Escritura en tu hogar.

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Nuevamente llegó septiembre. La Iglesia ha escogido este mes para dedicarlo a la Biblia, ya que el día 30 se celebra a san Jerónimo, el traductor de la Vulgata - la versión en latín -. Es, por tanto, un momento propicio para entronizar la Sagrada Escritura en nuestro hogar porque la Palabra de Dios debe tener un sitio preponderante en nuestra familia. Por eso te dejamos una guía práctica para que puedas celebrar este momento especial con tus seres queridos.

Preparamos el ambiente

En casa preparen un altar donde se colocará la Biblia; es recomendable colocar un atril móvil - si es posible -, imágenes de Jesús y la Virgen María, una veladora o cirio y flores. También hay que poner sillas para cada uno de los integrantes de la familia.

Para comenzar, todos estarán alrededor del altar, mientras el guía lee la siguiente monición:

"Queridos hijos (esposa, hermanos, amigos, etc.) esta vez nos reunimos alrededor de la Palabra de Dios porque queremos que sea la luz que ilumine a nuestra familia. Al igual que en el antiguo Pueblo de Dios somos peregrinos, seguidores del Señor que sigue hablándonos en las Escrituras.

Hoy vamos a entronizar la Biblia: así manifestamos que la Palabra del Señor será la brújula y el timón para esta familia; será la maestra que nos enseñe los caminos del Señor. Preparemos un corazón sencillo y abierto, atento al mensaje del Señor.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…"

Entronización de la Biblia

Canto: "Tu Palabra me da vida", o alguno parecido.

Al mismo tiempo, la Biblia es introducida solemnemente por algún miembro, llevándola en alto; pueden acompañarlo dos personas con velas. O bien, la Biblia abierta va pasando de mano en mano. Cada uno la recibe con veneración, le da un beso y el último la coloca en el atril.

"Guía: Dios nuestro, Padre bondadoso que nos amas, envíanos tu Espíritu Santo, para que nos ayude a leer la Biblia desde el corazón. Sabemos que en las Sagradas Escrituras resuena la voz de Jesús, tu Hijo amado y Hermano nuestro. Crea en nosotros el silencio para escuchar su voz: para que también nosotros seamos sus discípulos misioneros, para que podamos testimoniar a los demás que Jesús está vivo y presente en medio de nosotros como fuente de amor, de esperanza y de paz. Que en esta familia resuene siempre tu Palabra. Amén".

Lectura bíblica

(Tomando la Biblia, el lector que, previamente ha preparado el texto, leerá con voz fuerte y pausada).

LECTOR: Escuchamos a san Pablo en la segunda Carta a Timoteo (2Tim 3, 10-11. 14- 17).

Al terminar, dice: Palabra de Dios. Todos responden: Te alabamos, Señor.

GUÍA: En los próximos minutos, cada uno medita en silencio lo que le ha dicho Dios.

(Permanecen en silencio unos minutos. Luego continúa el guía).

GUÍA: Pidamos a Dios, que su Palabra que hemos entronizado en nuestro hogar, sea semilla que dé muchos frutos en nosotros y nuestros hermanos. Y digamos:

R. «Señor a quién iremos, sólo Tú tienes palabras de vida eterna».

Para que la Palabra de Dios sea el «Pan de cada día» que nos alimenta en el camino de la fe y del amor, roguemos al Señor.

R. «Señor a quién iremos, sólo Tú tienes palabras de vida eterna».

Para que la Biblia no sea sólo adorno en esta casa, sino luz, maestra de vida, a quien escuchemos con frecuencia.

R. «Señor a quién iremos, sólo Tú tienes palabras de vida eterna».

Para que el Señor bendiga nuestro hogar con el amor y el perdón de cada día. Que en eso se note que somos una familia de discípulos misioneros de Jesús.

R. «Señor a quién iremos, sólo Tú tienes palabras de vida eterna».

Que al meditar los textos bíblicos, nos permitan reflexionar sobre las circunstancias actuales de nuestras vidas y de los que nos rodean.

R. «Señor a quién iremos, sólo Tú tienes palabras de vida eterna».

Que María, madre de Jesús y madre nuestra, primera discípula misionera del Evangelio, nos eduque en la escucha de la Palabra de Dios. Amén.

Oración de toda la fmilia

"TODOS: Señor, Padre de Jesús y Padre nuestro, mira con bondad esta familia reunida en tu nombre, que desea acercarse a Ti, escuchando tu voz en la Biblia. Enséñanos, Padre, con tu Palabra. Queremos ser discípulos, caminar junto a Jesús, aprender a vivir como verdaderos hijos tuyos. Danos fuerza, Señor y anima nuestro caminar. Tu Palabra es la fuente viva, acércanos a ella. Señor, queremos que esta familia sea un templo donde resuene tu Palabra, y nuestros corazones sean el lugar donde ella germine, que la llevemos a la vida y la expresemos en el amor que nos tenemos y que donamos a todos. Amén".

Bendición final

GUÍA: Dios, Padre bondadoso, de quien proviene toda paternidad y amor, bendiga nuestra familia, y nos siga alimentando con la Palabra que sale de su boca.

R. Alabado seas por siempre, Señor.

GUÍA: Que el Evangelio de Jesús, nuestro Señor, resuene siempre en este hogar, irradiando luz y esperanza.

R. Alabado seas por siempre, Señor.

GUÍA: Que el Espíritu Santo, Maestro y Amigo interior, nos enseñe a leer y orar la Palabra que palpita en las Escrituras Santas.

R. Alabado seas por siempre, Señor.

GUÍA: Nos persignamos diciendo: Que el Señor nos bendiga y nos proteja, que el Señor nos muestre su rostro y nos conceda la paz. Amén.

(Material tomado de la Conferencia del Episcopado Mexicano, dimensión de la animación Bíblica, publicado en el boletín de pastoral julio 2025 de la Diócesis de San Juan de los Lagos.)