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Este es el gran logro de Tini en su bicicleta

5 min de lectura
Tina Žarki

Crédito: Urška Kolenc | Aleteia

"No quiero que el miedo me domine", dice esta mujer de Gorenjska, quien con su bicicleta azul está rompiendo barreras

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Cuando Tina Žarki, del noreste de Eslovenia, habla de sus hazañas, uno tiene rápidamente la sensación de que para ella todo es bastante sencillo: empaca lo imprescindible, se pone sus All-Stars, se sube a su vieja bicicleta y recorre la ruta que se ha trazado por Europa. Pero detrás de la sonrisa con la que cuenta sus mil kilómetros, las pocas horas de sueño por noche, el interminable camino de grava y las horas de soledad, hay una enorme disciplina, perseverancia y fuerza interior.

Esta deportista recreativa, que hoy tiene 51 años, se ha destacado por logros que ninguna otra eslovena había logrado antes que ella. El año pasado, en una de las carreras de ultraciclismo de autosuficiencia más exigentes de Europa, desde España hasta Rumania, recorrió 4800 kilómetros en bicicleta, y este año ha ampliado aún más sus límites: superó la prueba extrema NorthCape – Tarifa y, tras recorrer más de 7600 kilómetros, unió el extremo norte y el extremo sur del continente. Ella misma afirma que con ello "ha atravesado toda Europa".

Pero los kilómetros recorridos ni siquiera son tan importantes para ella. "Lo esencial no están en los números, sino en demostrar lo que se puede lograr incluso sin una bicicleta cara ni equipo profesional. Si tienes voluntad y pasión por algo, puedes lograr cualquier cosa".

Un regalo para cumplir 50

El año pasado quiso regalarse algo especial para su cumpleaños numero 50. "La carrera más larga que había recorrido hasta entonces era de 1,600 kilómetros, así que buscaba un reto mayor. Sabía que era fuerte y que estaba en mi mejor forma física y mental. Decidí intentar completar uno de los retos de ciclismo de ultra resistencia más difíciles del mundo: una carrera transcontinental". Primero se inscribió en ella y solo después compartió su decisión con sus seres queridos. "Nadie se mostró demasiado preocupado".

Tina, quien en su momento, como corredora, llegó a recorrer hasta 75 kilómetros, se pasó espontáneamente al ciclismo tras una lesión en el tobillo. No se preparó específicamente para ninguna de las pruebas más importantes. "La condición física se va acumulando con los años", afirma convencida.

Sin embargo, antes de la carrera del año pasado se propuso recorrer al menos 10 000 kilómetros en bicicleta. "No para demostrarle nada a nadie, sino para poder decir tranquilamente en la línea de salida: puedo hacerlo. Siempre que era posible, iba a hacer mis recados en bicicleta en lugar de en auto. Eso se convierte en tu estilo de vida". Al respecto, destaca que en los deportes de ultra resistencia, la preparación física por sí sola no es suficiente. "También tienes que tener la mente bien puesta".

Se fue adaptando a la situación sobre la marcha

Junto con un amigo, había trazado unos seis meses antes la ruta prevista que pensaba recorrer, pero al final se dio cuenta de que, en una aventura de este tipo, no tiene sentido planear demasiado con anticipación. "Nunca puedes saber realmente lo que te espera. Solo cuando estás ahí en vivo, ves cómo es la situación".

Cuando no está en la bicicleta, Tina trabaja como asistente personal, se desempeña como masajista deportiva y, de vez en cuando, la invitan a dar alguna conferencia. En su trabajo con las personas, se guía por la empatía que, según dice, heredó de su mamá, quien fue enfermera durante muchos años. "Creo que mi razón de ser en la vida es ayudar de cualquier manera posible".

Ella misma dice que es una ciclista que se sale de los moldes. Su modesto equipo —una vieja bicicleta de carretera y unos Converse All-Star— se ha convertido prácticamente en su sello distintivo. "Así es como me siento más libre. Disfruto del deporte y quería llevar adelante ese espíritu sin que me encasillaran".

El deporte es su inversión en el futuro

Lo que más le gusta es andar en bicicleta sola. "Así no tengo a nadie a mi lado quejándose de todo lo que le duele. Te motivas mucho más a ti misma. ¿Quién te va a escuchar?", dice riendo. Cuando atravesaba algún momento difícil durante una prueba, se animaba a sí misma: "Tina, mañana o dentro de una semana esto ya será solo un recuerdo". Son precisamente esos momentos los que, al final, la moldean más. "Cada vez que sales de tu zona de confort y te das cuenta de que puedes hacerlo, algo dentro de ti cambia".

Todas las hazañas ciclistas que ha logrado hasta ahora la han transformado. Pero para ella, el ciclismo no es una forma de demostrar nada, sino una manera de mantenerse sana, fuerte y libre. "Una y otra vez me doy cuenta de que necesito cada vez menos en la vida. Con los años, también me siento más cómoda con mi cuerpo. Quiero tener un cuerpo fuerte. Estoy construyendo mi futuro".