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¿Sabes qué significa “lacrar” un documento de la Iglesia?

3 min de lectura
Lacre, sello, documenros, autenticidad

Crédito: CODIPAC Diócesis de Celaya

Un término extraño para nuestros días es "lacrar", que se refiere a una acción que se realiza con algunos documentos que se manejan en la Iglesia, pero ¿de qué se trata?

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Entre los términos que han caído en desuso dentro de la Iglesia está "lacrar" un documento, que, no obstante, se sigue utilizando en algunas ceremonias solemnes, como ocurre cuando concluye la investigación diocesana de algún Siervo de Dios y hay que enviar las actas y demás documentos a Roma.

¿Qué es lacrar?

Pero para comprenderlo bien, vayamos al diccionario de la Real Academia Española que explica lacónicamente:

Lacrar: cerrar con lacre.

Ahora bien, ¿qué es el lacre? el mismo diccionario nos aclara que es una "pasta sólida y generalmente roja, que se utiliza derretida para cerrar o sellar cartas, documentos o paquetes y evitar que puedan abrirse sin que se note".

El lacre está hecho de goma laca, trementina y pigmento bermellón, cuando se fabrica en color rojo. La goma laca es una resina natural secretada por insectos, que es la base adhesiva que le permite imprimir el sello. En cuanto a la trementina, es un aceite vegetal volátil que actúa como disolvente (cfr Biblia Todo).

Hay que especificar que su uso no es exclusivo de la Iglesia. En la antigüedad solían sellarse los documentos de toda clase para asegurar su autenticidad. Y actualmente se utiliza para sellar botellas, invitaciones u objetos que desean destacar por su elegancia o exclusividad.

Pero en el entorno eclesial aún se usa para cerrar cartas, decretos y bulas papales, o en algunas contadas ocasiones, cuando algún obispo envía algún documento importante al Vaticano.

Lacre, sello, documenros, autenticidad

Cómo se lacra

Para sellar el documento, se funde el lacre y se vierte sobre el sobre; hay que permitir que enfríe un poco para que endurezca lo suficiente y en seguida se coloca el sello de metal, ya sea personal o institucional, que, regularmente se trata de un escudo - puede ser el del obispo, el de la diócesis el del papa, etc. -.

El sello garantiza la autenticidad, la inviolabilidad y la confidencialidad del contenido y solo podrá ser abierto por el destinatario, ya que, una vez roto, no hay manera de restaurarlo.

Presenciar cómo se lacra un documento es un acontecimiento raro, pero puede ocurrir cuando se concluye la fase diocesana de una causa de beatificación y los documentos deben enviarse al Dicasterio para las Causas de los Santos para proseguir con la fase romana.