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Esta orden se ocupa de las personas mayores abandonadas

5 min de lectura
St. Teresa of Jesus Jornet

Crédito: Public Domain

Al igual que las más conocidas Hermanitas de los Pobres, estas hermanas se dedican a quienes están llegando al final de su peregrinación terrenal

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Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars fundó una orden de hermanas se dedican a las personas abandonadas y que están llegando al final de su peregrinación terrenal, y tienen gran presencia en el mundo.

Preocupada por los pobres

Teresa nació en el seno de una familia de agricultores el 9 de enero de 1843 en Lleida, España. Fue bautizada al día siguiente de su nacimiento y recibió la Confirmación en 1849.

De niña, Teresa mostraba una profunda preocupación por la situación de los pobres y, a menudo, llevaba a alguien a casa de su tía Rosa para que le dieran de comer, le prestaran asistencia médica o le proporcionaran otras necesidades básicas. La tía Rosa siempre hacía todo lo posible por ayudarlos y su ejemplo reforzó el deseo natural de Teresa de ayudar a los más desfavorecidos.

Al cabo de un tiempo, Teresa se mudó a otra zona de Lleida para vivir con otra tía y, mientras estaba allí, comenzó a estudiar para ser maestra.

Maestra y monja

Cuando Teresa tenía 19 años, empezó a dar clases en Barcelona. También sentía una fuerte vocación por la vida monástica. En 1868, solicitó ingresar en la Orden de las Clarisas, pero las leyes anticlericales de la época lo impidieron. En 1870, sí que se hizo carmelita seglar.

Hacia finales de ese mismo año, falleció su padre y ella misma enfermó de tuberculosis, lo que la mantuvo recluida en casa durante unos seis meses.

Su director espiritual la animó a hacer el duelo por su padre y a recuperarse físicamente cuidando a las numerosas personas mayores de la zona. La mayoría de estas personas vivían solas y padecían una grave pobreza. Ella aceptó inmediatamente el reto.

En 1872, Teresa Jornet Ibars abrió su primera casa en Barbastro, situada en el centro-norte de España. Junto con algunas seguidoras y su hermana María, el grupo tomó el hábito y se convirtió en una congregación religiosa. Teresa, que ya era carmelita laica, adoptó el nombre de una de las grandes carmelitas, Santa Teresa de Ávila. Su nombre pasó a ser Teresa de Jesús Jornet.

Hermanitas de los ancianos abandonados

La fundación oficial de la nueva orden tuvo lugar el 27 de enero de 1873. Se autodenominaron "Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados" (que no deben confundirse con "Las Hermanitas de los Pobres", fundadas por Santa Juana Jugan con la misma misión de cuidar a los ancianos pobres unos 30 años antes, en 1839).

Teresa de Jesús Jornet fue elegida por unanimidad primera madre superiora de la nueva comunidad. Su nueva labor se dedicaba por completo al cuidado y al bienestar de las personas mayores. La madre Teresa de Jesús enseñó a sus hermanas a sacrificar todo lo que tuvieran para ayudar a los hombres y mujeres a su cargo. Les explicaba que estas personas eran un regalo de Dios para ellas y que, al cuidarlas, le estaban sirviendo a Él. 

La Madre Teresa de Jesús destacaba por la profunda sensación de paz que siempre irradiaba. Esa paz interior atrajo a muchas jóvenes a unirse a ella.

La casa madre se inauguró en Valencia el 8 de mayo de 1873. La Madre Teresa fue confirmada como superiora en 1875.

El Papa León XIII concedió la aprobación papal formal el 24 de agosto de 1887.

El 8 de diciembre de 1877, la Madre hizo su profesión perpetua y fue nombrada Superiora General de toda la orden, y siguió dedicando su vida al servicio de sus hermanas y de las personas mayores durante casi dos décadas.

Cuando se inauguró el Capítulo General de la Orden en Valencia el 23 de abril de 1896, la Madre Superiora suplicó a sus hermanas que no la reeligieran. Pero lo hicieron. No podían imaginar a nadie más como su líder.

Fallecimiento y canonizacíón

En 1897, una epidemia de cólera azotó España. La Madre Teresa de Jesús se unió a sus hermanas para ayudar a cuidar a las víctimas de esta terrible enfermedad. Cuando todo terminó, 24 hermanas y 70 pacientes habían fallecido a causa de la enfermedad. La Madre Teresa, agotada y enferma, fue trasladada a la casa de la orden en Liria. Allí permaneció y se reunió por última vez con su director espiritual, el padre Saturnino. Era el 15 de julio de 1897.

La Madre Teresa de Jesús Jornet falleció el 26 de agosto de 1897, y ese día es su festividad. Tenía 56 años. Cuando murió, su congregación contaba con 50 casas.

En la actualidad hay unos 2.600 religiosos que atienden a personas mayores en 210 centros repartidos por diferentes partes del mundo, entre los que se incluyen lugares como México, Puerto Rico, en el Caribe, y Mozambique, en África. El lema de su espiritualidad es: «Dios en el corazón, la eternidad en la mente y los pies en la tierra».

Fue canonizada por el papa Pablo VI el 27 de enero de 1974.

Santa Teresa de Jesús Jornet, ruega por nosotros y por las personas mayores solitarias de nuestro mundo.