Si tienes un amigo que te importa mucho, pero se ha descuidado su relación confía en santo Domingo de Guzmán, él tiene la clave para salvar tu amistad con una buena conversación
Con el paso del tiempo hemos perdido la capacidad de comunicarnos sabiamente. Hablamos para responder, no para comprender. Interrumpimos, interpretamos las palabras del otro desde nuestros prejuicios o convertimos cualquier diferencia en una batalla que hay que ganar. Sin embargo, santo Domingo de Guzmán, comprendió que el diálogo sincero podía transformar los corazones.
Desde la perspectiva de la psicología, hay estudios que comprueban que las conversaciones de calidad fortalecen la confianza, reducen los conflictos y favorecen el bienestar emocional.
¿Las personas con buenas conversaciones son más felices?

El psicólogo de la Universidad de Arizona, Matthias Mehl, realizó un estudio en el que se evaluó a 80 personas. El estudio consistió en analizar y clasificar las charlas que sostuvieron durante el día, por lo que los participantes portaron una grabadora durante cuatro días.
El estudio arrojó que los individuos que mantuvieron conversaciones de alto nivel intelectual tuvieron una mayor propensión a ser felices que aquellos que mantuvieron charlas triviales.
Ya lo decía el reconocido psicólogo John Gottman, "las relaciones duraderas no dependen de evitar los desacuerdos, sino de cómo se gestionan". Una conversación respetuosa puede fortalecer una relación incluso cuando existen diferencias.
¿Por qué santo Domingo es ejemplo de comunicar con empatía?
Antes de fundar la Órden de Predicadores, Domingo recorrió los pueblos conversando con personas que incluso, pensaban distinto a él. Al entablar una conversación, no comenzaba condenando a quienes no creían, sino que escuchaba, buscaba comprender al otro, hacía preguntas y, finalmente, respondía de manera fraterna. Con esto, el santo logró conducirlos a la verdad con caridad.
En este artículo te compartimos una guía con cinco hábitos que te ayudarán a tener una mejor comunicación y recuperar a alguna amistad olvidada o "perdida".
1Escucha para comprender y no para responder

Este paso es esencial. Procura que antes de preparar tu argumento, optes por entender qué quiere expresar la otra persona. Así tendrás un panorama amplio sin antes empezar una discusión.
2Haz preguntas, antes de llegar a una conclusión
Hacer preguntas con interés abre más puertas a una mejor comunicación y comprensión; a diferencia de lanzar ecuaciones o críticas, eso solo hará difícil el diálogo y ambos terminan por cerrarse a la conversación.
3No confundas una diferencia con un ataque
Que ambos piensen destino no los convierte automáticamente en enemigos, ya que pueden conversar y aprender el uno del otro y compartir sus experiencias con respeto.
4Cuida el tono
El mismo mensaje puede construir o destruir una relación, según el tono en el que se hablen. Procura que sea un diálogo suave y una postura tranquila al conversar con el otro, esto favorecerá el ambiente y dará más calidez a la amistad al momento de hablar de temas profundos.
Santo Domingo entendía que anunciar el Evangelio no consistía únicamente en hablar, sino en encontrarse con las personas desde el respeto y la búsqueda sincera de la verdad.












