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Son fotógrafos y esposos, y hacen de la boda de sus clientes un día único

5 min de lectura
happy moments

Crédito: Fotografija je last Andraža in Neže Martinšek.

Andraž y Neža son fotógrafos de boda, pero a menudo también actúan como coordinadores y ayudantes. Sin embargo, su vínculo más importante no es el profesional, sino el sacramental; quizá por eso, este matrimonio recuerda a los novios que disfruten del día de su boda más allá de la fiesta

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Andraž y Neža Martinšek son el matrimonio detrás de "Happy Moments", un estudio de fotógrafos para novios que describe bastante bien su visión de la vida.

Llevan catorce años juntos y nueve casados. Ambos ya se dedicaban a la fotografía antes de iniciar su relación, y más tarde comenzaron a trabajar juntos. Hoy están al frente de uno de los estudios fotográficos más reconocidos de Eslovenia, y ya han inmortalizado casi 300 bodas.

"Cuando Neža me acompañó un par de veces a las sesiones fotográficas, enseguida nos dimos cuenta de que nos compenetrábamos muy bien en el trabajo. No hace falta que hablemos mucho. Cada uno sabe, de alguna manera, adónde tiene que ir, qué tiene que hacer y cómo reaccionar en cada momento", cuenta Andraž.

Esta forma de trabajar no es nada fácil. Los fines de semana, días festivos y las noches son días de trabajo, por lo que reconocen que trabajar juntos fue también una decisión práctica. "Es difícil cuando uno tiene un horario de trabajo clásico y el otra está todos los fines de semana en bodas. Así que pronto nos dimos cuenta de que para nosotros es muy importante poder estar juntos en esto".

Happy Moments

A lo largo de todos estos años, se han dado cuenta de algo más: en el trabajo se complementan a la perfección. Neža presta más atención a los pequeños detalles: arregla el vestido de la novia, el peinado o el velo para que todo esté en su sitio. Andraž, por su parte, hace que la gente se relaje más rápidamente.

"Cuando trabajo, me sumerjo por completo en el momento. El tiempo casi se me ralentiza. En ese momento no pienso en nada más, solo en capturar lo que está sucediendo ante mí", añade Andraž.

La boda más bonita no tiene por qué ser la que tenga el lugar más bonito

Happy Moments

Después de casi 300 bodas, uno esperaría que lo que más les entusiasmara fueran los lugares lujosos, las decoraciones prestigiosas o las deliciosas tartas nupciales. Pero su respuesta es totalmente diferente.

"La boda más bonita es aquella en la que la prioridad no es el lugar ni la decoración, sino las personas. Donde todos están relajados, donde no hay prisas constantes y donde la boda tiene tiempo para respirar".

Ya significa mucho que todo se celebre en un mismo lugar y que los recién casados no tengan que pasar todo el día corriendo de un sitio a otro. Pero aún más importante es que tengan tiempo el uno para el otro y para sus invitados.

"A menudo ocurre que los recién casados solo tienen unos segundos para cada invitado. Una felicitación, un abrazo y ya tienen que seguir adelante. En las bodas más pequeñas, en cambio, pueden detenerse un momento, tomarse un respiro y disfrutar de verdad de su día".

Además, han observado algo interesante. La mayoría de las parejas les dicen lo mismo después de la boda: que el día ha pasado increíblemente rápido. "Los preparativos duran meses, pero luego todo se acaba en unas pocas horas. Por eso, nosotros también les recordamos a menudo que se tomen un momento para ellos mismos. Que vayan a comer o beber algo, o que simplemente se retiren unos minutos".

Un fotógrafo no es solo un fotógrafo

Happy Moments

Después de todos estos años, ya no se limitan a seguir el día de la boda a través del lente. Saben muy bien cómo suele desarrollarse, por lo que a menudo se fijan en detalles que otros pasan por alto.

Si ven que se avecina lluvia, ya están consultando el radar meteorológico y buscan una solución mejor junto con los novios. Si no hay nadie que coordine el evento, ayudan a organizar la sesión de fotos en grupo o avisan de que es el momento de los regalos. Si los recién casados, debido a los nervios, se olvidan de comer, les recuerdan que se tomen unos minutos de descanso.

"Si al atardecer aún no han comido nada, tampoco les queda energía para la sesión de fotos. Por eso, a veces hay que cuidar un poco de ellos".

También han cosido algún botón que se había desprendido de la camisa del novio, han ayudado a atar la corbata, a arreglar el vestido de la novia y han comprobado varias veces si los anillos, el ramo y otros detalles importantes están realmente donde deben estar.

Así es como este matrimonio, además de registrar el día más especial para otras parejas, ha encontrado la forma de aconsejar y ayudar a los demás mientras unen servicio, talento y pasión.