Seguro has escuchado hablar sobre el trauma, ¿pero cómo afecta y qué se puede hacer al respecto? Una especialista en psicotraumatología responde
Comprender la naturaleza del trauma es adentrarnos en la mente del ser humano para entender lo que hay detrás. Es un tema que debe atenderse y tratarse con mucha compasión, además de recordar que todos estamos expuestos a dicha condición.
Entendiendo el trauma profundamente
En entrevista, la especialista formada en Psicotraumatología y Practitioner en Mentalización, Griselda Rosas, define el trauma —basándose en la Asociación Americana de Psicología (APA)— como una respuesta emocional ante un evento que resulta terrible para la persona. Destaca, además, que la experiencia es intrínsecamente subjetiva y depende de cómo cada individuo vive la situación.
Por ello, la percepción individual es clave, ya que una misma vivencia no siempre genera un trauma en todos los involucrados: diez personas pueden presenciar el mismo evento y solo una de ellas desarrollar un trauma.
¿Por qué una persona desarrolla un trauma y otras no?

De acuerdo con Rosas, para que una persona desarrolle un trauma se deben considerar diversos factores: las experiencias de vida previa, el manejo de las emociones, la salud mental, las creencias, los valores e incluso la tendencia a exponerse a riesgos. Asimismo, el historial previo de trauma actúa como un factor acumulativo que aumenta la vulnerabilidad ante nuevos eventos.
Tipos de trauma
No todos los traumas se desarrollan de la misma manera ni ante el mismo tipo de evento, por lo que se clasifican en cinco tipos según las características del suceso:
Trauma agudo: Aparece cuando la persona vive un evento único que lo detona, como un accidente, un asalto o un desastre natural.
Trauma crónico: Implica la vivencia repetida de situaciones de miedo o dolor durante un tiempo prolongado, como el abuso emocional en el hogar, el bullying (acoso escolar) o la convivencia con personas que padecen trastornos mentales graves o rasgos narcisistas o psicópatas.
Trauma complejo: Surge de la exposición constante a múltiples eventos traumáticos, como ocurre en contextos de guerra, violencia sistemática o secuestros recurrentes.
Trauma secundario: "Es cuando una persona sufre síntomas por cuidar o escuchar muy de cerca a alguien que vivió un evento traumático", explica Rosas. De tal manera, el impacto se traslada a la persona cercana.
Trauma colectivo: Afecta a una comunidad entera ante desastres naturales o episodios de violencia masiva, como tiroteos o actos públicos de extrema violencia.
¿Qué hay del estrés postraumático?
El trauma viene acompañado de secuelas. Cuando los síntomas se prolongan durante semanas o meses después del evento detonante, aparece el trastorno de estrés postraumático, interfiriendo significativamente en las relaciones interpersonales y en la vida cotidiana de la persona.
¿Qué podemos hacer ante un trauma?
1Acudir con un terapeuta formado en Psicotraumatología
Un trauma no debe tomarse a la ligera. Es importante acudir con el especialista adecuado. Actualmente existen distintas metodologías acompañadas de musicoterapia, arteterapia, entre muchas otras.
"La mente de cada persona es como un jardín al cual entramos los terapeutas; por lo tanto, es importante pisar con mucho cuidado", afirmó Rosas para enfatizar la importancia de elegir al profesional idóneo.
2Ser compasivos

Tanto si eres tú quien está tratando un trauma como si es un ser querido en proceso de sanación, evita frases como "la terapia no está funcionando", "el proceso va muy lento", "no has avanzado" o "no es para tanto, ya no te sientas mal". Este tipo de comentarios entorpecen la recuperación.
3Evitar usar la expresión casual "estás traumado"
En la actualidad hemos incorporado a nuestro lenguaje cotidiano decir que "algo nos trauma" o que "alguien está traumado". Es fundamental tratar el tema con la seriedad que requiere y no emplear estas expresiones sin un diagnóstico profesional real.
4Ser paciente
Al llevar a cabo un proceso terapéutico, es importante comprender que el trauma no se borra mágicamente; más bien, se procesa para entender que esa situación ya pasó y que en el presente estás a salvo, explicó Griselda Rosas.
Tener en cuenta estos puntos nos permitirá comprender que afrontar un trauma no es un proceso lineal y que cada persona lo vive a su propio ritmo. Lo más importante es saber que siempre es posible encontrar las herramientas para salir adelante.












