Acogida, dignidad y oración. La diócesis de Cádiz-Ceuta, habituada a brindar atención a migrantes, hizo un llamado a la población y autoridades ante la crisis humanitaria que se vive en Ceuta luego de que 50,000 personas ingresaran a España de manera desorganizada e ilegal.
En solo unos días 50,000 personas provenientes de Marruecos ingresaron a España de manera ilegal durante una llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. Según información de El País, 48,300 de ellas regresaron a Marruecos de manera voluntaria y al menos 57 personas han fallecido ahogadas.
En Ceuta -ubicada en la costa norte de África y única frontera terrestre entre la Unión Europea y este continente- ya se ordenó el despliegue de elementos de las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en la zona y los centros de acogida permanecen saturados.
El sacerdote Fernando Redondo Pavón, Director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, ha reconocido que esta situación, además de tratarse de una crisis migratoria, es una crisis humanitaria.
Fernando Redondo aseguró a Vatican News que la población de Ceuta está preocupada tras la entrada masiva “de forma totalmente incontrolada”; sin embargo, también recordó la necesidad de actuar respetando la dignidad de las personas e hizo mención del alto coste humano de la migración: muertes y desapariciones.
La respuesta inmediata de acogida
De manera inmediata, la diócesis de Cádiz-Ceuta puso a disposición de las autoridades y de los migrantes sus recursos humanos y materiales para la acogida. Actualmente, ya atienden a personas vulnerables en algunos de sus centros.
En un comunicado emitido el 30 de julio, el obispado informó que las colectas que se realicen en cada parroquia de la ciudad “se destinarán íntegramente a la Delegación Diocesana de Migraciones, con el fin de canalizar esta ayuda a través del Centro de Atención a Personas Migrantes San Antonio, en Ceuta, desde donde se gestionarán las necesidades más urgentes en coordinación con los servicios competentes”.
El mismo mensaje agradece la ayuda e invita a intensificar la oración “por quienes sufren, por quienes tienen la responsabilidad de gestionar esta situación y por todos aquellos que trabajan para construir caminos de paz, justicia y esperanza”.
Así mismo, la Comisión para la Pastoral Social de la CEE pidió que la situación se gestione “desde la legalidad vigente, con respeto a la dignidad de las personas y evitando la manipulación con fines partidistas”.












