Ante una histórica emergencia nacional, la Iglesia española permanece firme en la asistencia, humana y espiritual, de las comunidades damnificadas
España atraviesa por una histórica emergencia nacional debido a los incendios activos en numerosas zonas de su territorio. Tan solo en las provincias de Ávila y Madrid se contabilizan 75 mil hectáreas de incendios y 100 mil personas evacuadas.
Sin embargo, no son las únicas provincias en las que el fuego se extiende obligando a las personas a abandonar sus hogares. En este contexto de emergencia, la Iglesia Católica ha permanecido activa y atenta a las necesidades de las personas, en especial de los más vulnerables.
Vatican News informó este 27 de julio que, en las localidades de Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella y Zarzalejo, fueron los sacerdotes quienes ayudaron a los adultos mayores a evacuar.
En Madrid, la Arquidiócesis permaneció atenta al avance de los incendios, lo que permitió a sacerdotes y comunidades parroquiales permanecer en las comunidades afectadas para prestar ayuda y atención. También se informó sobre sacerdotes visitando los refugios temporales que fueron habilitados para acompañar espiritualmente a los desplazados.
En Ávila, la diócesis ha permanecido, desde el primer momento, atenta a las necesidades de la población. En un comunicado emitido declaró que puso, al servicio “de quienes lo necesiten, sus medios materiales y humanos, a través de las parroquias de la zona y de sus sacerdotes, para acompañar y ayudar en todo lo posible a las familias afectadas”.
En un comunicado posterior, declararon que el obispo Jesús Rico García, ha mantenido “contacto directo con los párrocos de las localidades afectadas (...) interesándose no solo por su situación personal, sino, sobre todo, por el estado de los vecinos de los pueblos”.
Otras comunidades afectadas por el fuego
En Getafe, donde cerca de 20 mil personas han abandonado sus hogares debido al peligro, los obispos han agradecido a los bomberos por su servicio y permanecen en contacto con los sacerdotes de las zonas más afectadas para ofrecer su ayuda de manera oportuna.
Lo mismo ocurre con las parroquias del país.
Sacerdotes y parroquias han ofrecido sus templos, salones parroquiales e incluso sus casas para que los desplazados tengan un lugar seguro en donde descansar y asearse. La ayuda también ha llegado a través de Cáritas, una red mundial de organizaciones a través de la cual la Iglesia sirve a los pobres.
La Diócesis de Ávila reconoció, sobre todo, la entrega de los cientos de voluntarios de Cáritas -la mayoría jóvenes- que han “trabajado sin descanso” acompañando especialmente a ancianos y niños.
“Se ocupan de entretener a los niños para hacerles más llevadera la situación, además de colaborar en el servicio de comidas en la Escuela de Policía. Voluntarios de las Cáritas parroquiales y de Cáritas Diocesana realizan también una labor fundamental de acompañamiento a los ancianos evacuados de distintas residencias, que se encuentran actualmente en la Casa de Ejercicios de las Hijas de la Caridad en Ávila, cuidando de que su estancia sea lo más tranquila y confortable posible”, se lee.
Los múltiples llamados a la oración
Además de la ayuda brindada de forma humana y material, la Iglesia no ha parado de orar y de llamar a los fieles a permanecer firmes en la oración.
En un comunicado, la Arquidiócesis de Madrid pidió a Dios “que despierte en cada uno de nosotros la solidaridad, preocupación por la creación y esperanza”. Por su parte, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, pidió incluir el fin de los incendios, así como el consuelo y fortaleza de las víctimas, en la oración de los fieles de las Misas a celebrarse en la arquidiócesis.
En Ávila, el domingo 26 de julio se realizó una vigilia de oración en la iglesia del Inmaculado Corazón de María para pedir por el final de los incendios en todo el país. Piden estar unidos y en calma. “Que la Virgen nos siga amparando y protegiendo en lo que nos queda para superar esta desgracia”, se lee en sus comunicaciones.
Por su parte, el Papa León XIV, al finalizar el rezo del ángelus, expresó su cercanía con los damnificados y pidió unirse en oración:
“Ante los devastadores incendios que en estos días han afectado a varias localidades de Francia y España, expreso mi cercanía e invitó a todos a orar por las personas afectadas y por la labor de los equipos de rescate”.












