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“¡Adquiere el hábito!”: El guiño de Birkenstock a sus clientes más fieles

3 min de lectura
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Crédito: Instagram / Birkenstock

En una campaña publicitaria de Instagram a mediados de julio, Birkenstock destacó su inesperada conexión con las comunidades religiosas al mostrar a una monja luciendo sus icónicas sandalias. Fue una forma ingeniosa de homenajear a sus clientes fieles de varias décadas

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Cuando llega el verano, casi de inmediato las sacamos del armario. Cómodas y versátiles: las sandalias Birkenstock gozan de una reputación consolidada. Este calzado, comercializado por Karl Birkenstock en la década de 1960, se ha vuelto tan popular que ha resistido el paso del tiempo y atrae a un público muy diverso. ¿Su clientela predilecta? ¡Monjes y monjas! Y Birkenstock lo entendió a la perfección.

Un video publicado por la marca en Instagram a mediados de julio muestra a una monja con las icónicas sandalias mientras levanta ligeramente su hábito para jugar a la rayuela. La animación, creada por un artista, obtuvo más de 22.000 me gusta y generó numerosos comentarios. "¿Quieres saber cómo son realmente las Birkenstock? Solo pregúntales a quienes las usan", escribió la marca, antes de hacer referencia a un anuncio de los años 80 que mostraba a varias monjas sonrientes caminando una al lado de la otra, acompañado del eslogan "¡Adopta el hábito!" Un juego de palabras con la palabra inglesa "habit", que se refiere tanto a la vestimenta religiosa como a una costumbre.

Conocidas por su practicidad y durabilidad, las Birkenstock son populares entre las comunidades religiosas cuyo estilo de vida suele ser sencillo y basado en la pobreza. Como señalan muchas reseñas, permiten un uso diario durante varios años sin riesgo de desgaste prematuro. "¡Empecé a usar Birkenstock gracias a las monjas cistercienses de Massachusetts!", escribe una usuaria.

"¡Son monísimas y muy divertidas! He visto a muchos franciscanos usándolas a lo largo de los años", comenta otra. "Siempre digo que Birkenstock debería patrocinar a los monjes del monasterio donde voy a misa; son grandes fans", añade una seguidora.

La publicación incluso motivó a varios usuarios, incluyendo miembros de órdenes religiosas, a solicitar descuentos para que sus comunidades pudieran renovar sus sandalias. Otros sugirieron que por cada par comprado, se donara otro a una monja o un monje. Sin embargo, Birkenstock no se mostró convencida. La marca declaró que no podía ofrecer un código promocional ni un descuento específico, e invitó a los usuarios a consultar su sitio web o los distribuidores autorizados para conocer las ofertas locales disponibles. Esta respuesta divirtió a los internautas, algunos de los cuales lamentaron la falta de un pequeño gesto simbólico, pero no disminuyó el entusiasmo que generó la publicación.