En Lampedusa, León XIV reconoció el potencias que tiene Europa para afrontar la crisis migratoria, pero también para promover la paz y la transición ecológica
"Quienes han muerto en el mar son víctimas tanto de las decisiones tomadas como de las que no se tomaron", declaró León XIV durante la misa celebrada el 4 de julio de 2026 en la isla de Lampedusa. Para abordar la crisis migratoria, el pontífice estadounidense afirmó que "Europa posee un potencial único derivado de su historia y cultura, y por lo tanto, una responsabilidad igualmente grande".
A su llegada a la isla por la mañana, el Papa visitó el cementerio para rezar ante las tumbas de los migrantes que murieron en el mar, y luego hizo una pausa para contemplar el Mediterráneo . Antes del inicio de la misa en el complejo deportivo "Arena", el alcalde de Lampedusa le obsequió al pontífice una maqueta del faro de la isla, cuya luz sirve de guía para los miles de migrantes que intentan llegar a Europa desde el continente africano, desafiando los peligros del mar y las redes de trata de personas.















