Hoy, cuando se habla de fútbol, es fácil pensar en estadios llenos, contratos millonarios y grandes rivalidades deportivas. Sin embargo, uno de los clubes más importantes de Europa nació por una razón completamente diferente. No fue para ganar campeonatos ni para construir una marca internacional. Fue para que cientos de niños no se acostaran con el estómago vacío. Detrás de esa iniciativa estuvo un hermano marista que entendió que un balón también podía convertirse en una herramienta para anunciar el Evangelio, descubre la historia del Celtic Football Club...
Mucho antes de convertirse en uno de los equipos más famosos del mundo, el Celtic Football Club nació con un propósito muy distinto: alimentar a niños pobres. Detrás de esta historia está el Hermano Walfrid, un religioso marista convencido de que la fe también se vive respondiendo al hambre de los más necesitados









