Hay lugares que aparecen en las noticias solo cuando ocurre una tragedia. Lampedusa, una pequeña isla italiana situada entre Europa y África, es uno de ellos. Durante años ha sido la primera tierra firme para miles de personas que huyen de la guerra, la pobreza o la persecución. Muchas llegan exhaustas; otras nunca alcanzan la costa. El próximo 4 de julio, el Papa León XIV viajará a este lugar convertido en símbolo del drama migratorio para rezar por las víctimas, encontrarse con quienes sobreviven y recordar al mundo que detrás de cada cifra hay una historia, un nombre y una familia.
El próximo 4 de julio, León XIV viajará a Lampedusa, la principal puerta de entrada de miles de migrantes al Mediterráneo. Su visita no será solo un gesto simbólico: será un llamado a no acostumbrarnos al sufrimiento de quienes lo arriesgan todo en busca de una vida mejor









