El Papa León XIV rindió homenaje al profesor Jérôme Lejeune, precursor de la genética moderna y responsable del descubrimiento de la anomalía cromosómica que causa el Síndrome de Down
Un médico no puede "decidir sobre la vida de un embrión o una persona mayor". Esta fue la advertencia del Papa León XIV, quien recibió a miembros de la Fundación Jérôme Lejeune con motivo del centenario del nacimiento del genetista francés (1926-1994), el 22 de junio de 2026, en el Vaticano. Durante esta audiencia, el Papa elogió la labor de este pionero en la investigación del síndrome de Down. En su discurso, leído en francés, animó a los profesionales de la salud a seguir el ejemplo de Lejeune y a elegir "la valentía de la verdad".
Ante ochenta personas, entre ellas los hijos del profesor Jérôme Lejeune, el jefe de la Iglesia Católica rindió homenaje a este "hombre de ciencia y sabiduría" que se convirtió en "el precursor de la genética moderna" gracias a su descubrimiento de la anomalía cromosómica responsable de la trisomía 21. Subrayó su compasión por estos niños con discapacidades, a quienes llamó "los pobres entre los pobres", así como su lucha por "la vida y la dignidad de los más vulnerables, incluso a costa de su propia carrera".












