Durante su visita a Sant'Angelo Lodigiano, León XIV veneró las reliquias de la Madre Cabrini y, destacando su servicio a los inmigrantes, la llamó "magnífica misionera del Amor"
"¿Qué podría ser más relevante que un carisma misionero que se pone al servicio de los migrantes?” Esta fue la pregunta que León XIV planteó a los católicos durante una parada en Sant'Angelo Lodigiano, cerca de las reliquias de Santa Francisca Javiera Cabrini, el 20 de junio de 2026. El Papa rindió un emotivo homenaje a esta “magnífica” figura que dedicó su vida a los emigrantes en América, y al Papa Francisco, quien hizo de la defensa de los migrantes uno de los temas clave de su pontificado.
Tras su visita a Pavía , esta fue la última parada de su maratónica tarde en Lombardía . "Cuando supe que Sant'Angelo Lodigiano está a pocos kilómetros de Pavía, quise aprovechar la oportunidad de inmediato", confesó el Papa a su llegada. Y con razón: la Madre Cabrini (1850-1917), la primera santa de los Estados Unidos, que falleció en Chicago, la ciudad natal del pontífice, nació precisamente en esta localidad.













