En su viaje apostólico a España, el Santo Padre abundó en menciones a santos españoles; san Ignacio de Loyola, santo Tomás de Villanueva, Santo Toribio de Mogrovejo, san Manuel González, san Juan de Ávila, santa Eulalia de Barcelona, Venerable Antonio Vicente González, san Pedro de San José Betancourt y san José de Anchieta. Pero dos santos Carmelitas Descalzos iluminaron su magisterio pontificio: Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, a quien la Iglesia celebra un jubileo este año con motivo de los 300 años de su canonización y 100 años de su nombramiento como Doctor de la Iglesia.
1Inicio del viaje
En el inicio de su viaje apostólico a España, el Santo Padre sostuvo un Encuentro con las autoridades, sociedad civil y con el cuerpo diplomático, en el Palacio Real de Madrid (sábado 6 junio 2026). En su discurso citó a estos dos santos místicos Carmelitas Descalzos:
“(...) quisiera referirme a dos figuras de este país que, desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos, incluso más allá de sus fronteras visibles. Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el Misterio divino. La suya es una mística con los ojos abiertos, es decir, no ajena a la historia, sino que, por el contrario, lleva a la raíz de las cuestiones, al corazón de la realidad. En particular, al interpretar las transformaciones y soportar las tensiones que hacen tan oscura nuestra época, nos ayuda el tema de la noche, tan querido por san Juan de la Cruz, cuyo Año Jubilar estamos celebrando.
En su sed de luz, paradójicamente, aprendió a apreciar la oscuridad —"noche dichosa" (Noche oscura, 3)— como el tiempo en que el alma se libera de lo que presumía de conocer y poseer. También hoy lo que más nos asusta, lo que en muchos provoca la oscuridad de la razón y la violencia de las emociones, es lo desconocido, ante lo cual puede prevalecer la sensación de no tener ya mapas, la desorientación. Por eso se necesitan, también en la vida pública, hombres y mujeres que intuyan, en la oscuridad, la luz; en el fin, un posible comienzo, casi el irrumpir de una verdad como luz que aún ciega, pero que —si confiamos y encontramos paz— nos llevará delicadamente hacia sí misma: "¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que la alborada! ¡Oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada!" (ibíd., 5).
“Santa Teresa describe este mismo itinerario con la imagen del castillo interior. Avanzando de habitación en habitación hacia el lugar más íntimo —es decir, cada uno hacia su propio corazón, santuario de la verdad—, el espacio se amplía, la mente se abre, las contradicciones se resuelven, las tensiones se disuelven, los demás encuentran su lugar, el universo se convierte en hogar. No se trata de una huida intimista, sino de una apertura radical al totus Alius et semper Novus, que se realiza cuando volvemos a nosotros mismos. Esta dimensión del ser humano es la razón por la que hay que proteger la libertad religiosa y de conciencia”.
2En Corpus Christi

El Santo Padre celebró la Santa Misa en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, en la Plaza de las Cibeles, Madrid, el domingo 7 junio 2026. En su homilía cito a san Juan de la Cruz:
“Quisiera recordar también los versos poéticos de san Juan de la Cruz: 'Qué bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche' (Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe). En la prisión conventual de Toledo, donde estaba encarcelado en condiciones durísimas, precisamente en torno al Corpus Christi de 1578, él reconoce desde la noche de aquella prisión la presencia escondida del Señor, de la que brota una luz que no conoce ocaso y mana una vida que no se agota. Jesús Eucaristía es ‘aquella eterna fuente que está escondida’ fuente que corre y apaga la sed, pero sin deslumbrar, sin imponerse con poder exterior, sin presentarse de modo espectacular (cf. ibíd.)”
3Movistar Arena
El domingo 7 de junio 2026, el Santo Padre acudió al Movistar Arena, de Madrid, para sostener un encuentro con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte, al que la organización tituló “Tejer redes”. En él mencionó a estos santos místicos:
“No es extraño entonces que la proclamación de la Buena Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se exprese con forma de saeta en una Semana Santa, de poesía mística, de maestría literaria en autores como Lope de Vega, santa Teresa de Jesús o san Juan de la Cruz, Calderón de la Barca (...). Todo ello muestra el vínculo entre lo material y lo espiritual que constituye nuestra existencia”.
4Parlamento español
En su encuentro con los miembros del Parlamento español, celebrado el lunes 8 de junio 2026, en el Congreso de los Diputados, en Madrid, el Santo Padre pronunció un discurso en el que volvió a mencionar a santa Teresa de Jesús:
“ Desde las páginas universales del Quijote, donde Cervantes proclamó que 'la libertad […] es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos' (Don Quijote de la Mancha, II, 58), hasta la hondura espiritual de santa Teresa de Ávila, y desde la gran tradición jurídica española hasta la inquietud metafísica de Unamuno, que recordaba que el hombre 'no se resigna a morir del todo' (Del sentimiento trágico de la vida, I), España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político”.
5Nada te tube

La siguiente mención no fue explícita, pero sí un referente claro al poema y máxima teresiana “ Nada te turbe, / nada te espante, / todo se pasa, / Dios no se muda, / la paciencia / todo lo alcanza, / quien a Dios tiene / nada le falta / sólo Dios basta”.
El siguiente texto corresponde al discurso del Santo Padre en el Encuentro con la comunidad diocesana, celebrado el lunes 8 de junio 2026, en el épico estadio “Santiago Bernabéu“, de Madrid.
“¡Nada os turbe, nada os espante! Juntos, como Iglesia diocesana, podéis ofrecer el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad”.
6Vigilia de oración
Al final del cuarto día del viaje apostólico a España (martes 9 de junio 2026), el Santo Padre presidió una Vigilia de oración en el Estadio Olímpico “Lluís Companys“, Barcelona. En su mensaje hizo mención a ‘las noches’, en clara referencia al Doctor de las noches, san Juan de la Cruz:
“Por eso, también nosotros estamos llamados a no juzgar las “noches”; ni las noches de nuestra vida, ni las de la Iglesia, ni las de la sociedad que nos rodea. En la noche, debemos en cambio ponernos en camino como hace Nicodemo, seguir interpelando al Señor, abrirnos al viento del Espíritu para acoger la noche ya no como el signo de un fracaso sino como el inicio de una nueva vida. Y pensando en nuestro camino personal, pero también en las noches de nuestro camino eclesial y de España, en sus ciudades, de sus antiguas y nuevas pobrezas, de su sociedad y cultura, podemos entonces preguntarnos: ¿cuáles son las noches que atravesamos? ¿Qué nos sugieren? Entrando en ellas y mirando con humildad y sin prejuicios la realidad de lo que somos, ¿qué estamos llamados a cambiar?, ¿dónde debemos renovarnos, en qué dirección queremos ir, qué sociedad queremos construir?”
7Realidades de acogida
En su paso por Las Canarias, el Santo Padre sostuvo un Encuentro con la realidades de acogida de los migrantes, en el Puerto de Arguineguín (Las Palmas de Gran Canaria, jueves 11 de junio de 2026). Ahí el Papa pronunció un discurso en el que volvió a citar a san Juan de la Cruz:
“Que el Dios que 'en el ocaso de la vida nos juzgará sobre el amor' (cf. S. Juan de la Cruz, Avisos y sentencias, 57) nos conceda reconocerlo hoy en los pobres y en los extranjeros, y nos libre de mirar el dolor ajeno como si no nos perteneciera. Que Nuestra Señora del Carmen acompañe a quienes han llegado, consuele a quienes han perdido a sus seres queridos, sostenga a quienes los acogen y despierte en todos nosotros la valentía de la misericordia”.











