separateurCreated with Sketch.

Este “santo de los dulces” era amigo del Padre Pío

Fra Nazareno da Pula
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Philip Kosloski - publicado el 07/06/26
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Fray Nazareno da Pula, amigo del Padre Pío, era un hermano laico con fama de santo por ser humilde y amable, que siempre ofrecía dulces a quienes se encontraba

Los católicos de todo el mundo conocen al santo Padre Pío, pero a menudo se olvida a los demás frailes franciscanos que colaboraron estrechamente con él durante su vida y que se inspiraron en su ejemplo de santidad.

Tal fue el caso del P. Nazareno da Pula, un hermano laico cuyas virtudes heroicas han sido reconocidas recientemente por el Vaticano. Esto significa que ahora se le conoce como "venerable", un paso importante en su causa de beatificación y canonización.

Amigo del Padre Pío

Era un fraile muy querido que trató de imitar el ejemplo del Padre Pío a su manera.

Nacido en Italia en 1911, se crió en una familia católica practicante, pero no pudo cursar ningún tipo de estudios formales. A los 20 años se alistó en el ejército e incluso llegó a comprometerse en matrimonio.

Sin embargo, fue enviado a combatir en la Guerra Italo-Africana, y en 1941 fue hecho prisionero y encarcelado en Etiopía. Pasó casi cuatro años en una prisión británica antes de ser liberado y que se le permitiera regresar a Italia.

Se licenció del ejército y aceptó un trabajo sencillo, al tiempo que se interesaba cada vez más por la vida de los santos. Entonces todo cambió cuando conoció al Padre Pío en 1950.

Poco después de su encuentro con el Padre Pío, pidió ser admitido como hermano laico y tomó el nombre de P. Nazareno. En lugar de quedarse con el Padre Pío en San Giovanni Rotondo, este le sugirió que ingresara en la comunidad situada en Sanluri, Italia.

"Un santo con dulces"

Según VaticanNews, "se ganó el apodo de 'el santo de los dulces' por su costumbre de repartir caramelos de naranja y limón mientras animaba a la gente a rezar un Ave María mientras se los comían".

Podría incluirse en la lista de los "santos porteros", al igual que el beato Solanus Casey y san André Bessette.

El padre Nazareno construyó más tarde un santuario dedicado a Nuestra Señora de la Consolación en Cagliari y falleció allí en 1992 a causa de un cáncer. Su vida estuvo ligada a diversos milagros y todos los que lo conocieron dieron testimonio de su vida de santidad.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.