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En Madrid, una fuerte presencia latinoamericana con motivo de la visita del “Papa peruano”

Corpus Christi

The crowd packs Alcala street as Pope Leo XIV walks under a processional canopy holding the monstrance containing the sacred host during the Corpus Christi procession following the Holy Mass held in the Plaza de Cibeles in Madrid on June 7, 2026.

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Cyprien Viet - publicado el 07/06/26
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Los fieles procedentes de América Latina fueron especialmente numerosos entre la inmensa multitud de 1,2 millones de personas que acudieron a recibir a León XIV en el segundo día de la visita papal a España. Aleteia se reunió con algunos de estos fieles, que se mostraron especialmente felices de conocer a este papa, de nacionalidad peruana, que les habla en su propio idioma

Familias fervientes y alegres, a pesar de la falta de sueño, animan las calles de Madrid desde el amanecer, mientras la capital española vive su mayor concentración desde las JMJ de 2011, con una afluencia que alcanzará su punto álgido con más de 1,2 millones de fieles durante la procesión eucarística del mediodía. A pocas horas de la celebración, una impresión se repite en casi todos los testimonios: la de un catolicismo español profundamente transformado por la aportación de las migraciones de América latina. Para muchos de los fieles con los que hablamos, la visita de León XIV se presenta como el símbolo visible de una Iglesia que se ha vuelto más diversa, más joven y más internacional.

John, un colombiano afincado en España desde hace seis años, observa con emoción a su alrededor este mosaico humano. La elección de un papa de nacionalidad peruana constituye para él una señal muy significativa. "Es una gran alegría, una gran bendición", explica. "Dios nos da la oportunidad de estar juntos, de compartir como una sola familia", insiste este hombre radiante. "Aquí hay todas las razas, todas las culturas. Lo que importa es aprender a vivir como la familia que Dios quiere que seamos", asegura con convicción.

La palabra "familia" aparece constantemente en las conversaciones. Muchos de los que hoy esperan en Madrid han vivido la experiencia del exilio, el desarraigo o la inmigración económica. La Iglesia les ha servido a menudo como primer punto de apoyo.

John pertenece a una comunidad de laicos, los Peregrinos de la Eucaristía. Describe un camino espiritual que comenzó hace varios años. "Somos como niños en la fe", cuenta. Su trayectoria personal es la de muchos migrantes. Conductor, pintor, hombre de todo, ha ejercido varios oficios desde su llegada a España. Hoy trabaja en una familia. "Cuando uno hace su trabajo para Dios, todo cobra sentido. No importa lo que uno haga, eso trae alegría", afirma.

El cariño de la diáspora por el "Papá peruano"

Esta dimensión comunitaria también se refleja en el testimonio de Carlos, otro miembro de los Peregrinos de la Eucaristía. Llegó de Perú hace tres años con su familia, en busca de un futuro mejor para sus hijos en España. Como muchos otros migrantes, aún se enfrenta a dificultades administrativas. "Aún no tenemos todos los documentos necesarios. A veces eso genera inquietudes", explica. Pero su estrés palpable al inicio de la conversación se desvanece al mencionar al "Papá peruano", León XIV, cuyo nombre desata una inmensa sonrisa y una ola de afecto y serenidad en los rostros de su familia. Para él,

Carlos y su familia durante el encuentro con León XIV

Entre la multitud, los acentos latinoamericanos son especialmente numerosos. Sebastián, un joven mexicano que se ha instalado recientemente en España, también observa esta presencia masiva. "Anoche, durante la vigilia, había muchísimos latinoamericanos", cuenta.

"Fue muy enriquecedor. Nos encontramos con personas de diferentes culturas, pero que comparten los mismos valores y la misma fe", cuenta.

Originario de Ciudad Juárez, ve en la figura de este papa, nacido en Estados Unidos pero que tuvo la audacia de “emigrar” hacia el sur, un signo de esperanza para todo el continente latinoamericano. "Escuchar a un papa nacido en Estados Unidos pero que se convirtió en ciudadano peruano es algo único. Esto también muestra la vitalidad de la fe en América Latina, que sin duda ofrecerá otros papas al mundo en el futuro después de Francisco y León", espera.

En una Europa a menudo descrita como secularizada, los rostros reunidos en Madrid cuentan otra historia. La de una Iglesia en plena renovación, impulsada por las migraciones, por la juventud y por comunidades que se niegan a dejarse encerrar en las fronteras nacionales. Estos fieles, al fin y al cabo, solo hablan de una cosa: su deseo de formar una misma comunidad. "Una sola familia", repite John. En el murmullo alegre que se eleva de la multitud madrileña, esta expresión parece resumir por sí sola el espíritu del día.

Mira las fotos más hermosas de la misa:

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