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¿De dónde provienen la secuencias en la Iglesia?

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Mónica Muñoz - publicado el 03/06/26
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Actualmente, las secuencias que conocemos porque son las más populares, son cuatro, pero la Iglesia tuvo hasta cinco mil, que se transformaron en cantos

La liturgia católica contiene una riqueza inmensa que difícilmente abarcaremos si no la estudiamos a detalle. Y en medio de su evolución, encontraremos las secuencias, de las que conocemos muy bien tres, aunque en realidad son cuatro las más comunes porque se recitan o entonan - que es lo más apropiado - en tres tiempos litúrgicos muy específicos. Pero vayamos por partes.

Qué es una secuencia

Leemos en la la Enciclopedia católica que "la secuencia (Sequentia) [...] es el himno litúrgico de la Misa, el cual aparece en las fiestas entre el gradual y el Evangelio.

Ahora bien, se trataba de estrofas entonadas a dos coros, y, aunque no se tiene la certeza de dónde se originaron, la Enciclopedia enfatiza que "para fines del siglo X y especialmente en el siglo XI las secuencias fueron muy ampliamente difundidas y populares en todos los países de Occidente".

En cuanto a los compositores, menciona que en la primera época de la composición de secuencias encontramos a "Notker Balbulus de San Gall (m. 912), Ekkerhard I de San Gall (m. 973) toma el primer rango, el abad Berno de Reichenau (m. 1048), Hermann Contractus (m. 1054), y Gottschalk de Limburg (m. 1098)".

Luego, la segunda época encuentra "en la abadía de los Canónigos Regulares de San Víctor en París la secuencia con ritmo y rima alcanzó la perfección artística, combinando el esplendor de forma con la profundidad y seriedad de concepción". 

Para finales del siglo XII eran tan numerosas que es imposible clasificarlas, pues se calcula que existían unas cinco mil.

La secuencias actuales

Actualmente, por decisión del papa Pío V que aplicó las reformas a la liturgia emanadas del Concilio de Trento, permanecen en la liturgia cuatro secuencias: las que se cantan el domingo de Pascua de Resurrección, la "Veni sancte Spiritus" de Pentecostés, la  Lauda Sion compuesta en en 1263 por santo Tomás de Aquino que se canta en la solemnidad de Corpus Christi, y quizá las menos conocidas, la "Stabat mater dolorosa" para nuestra Señora de los Dolores y podemos incluir la Dies Irae para Misa de los Fieles Difuntos.

El canto popular

Entonces, ¿qué ocurrió las demás secuencias? la Enciclopedia menciona que los siete siglos de actividad literaria cristiana en Occidente influyó en el desarrollo de la poesía y la música; se tomaron las melodías gregorianas y se admitieron las secuencias y tropos en la liturgia, así es que "la música eclesiástica encontró su oportunidad para un mayor desarrollo y un glorioso crecimiento".

Por eso, de ellas derivó el canto popular religioso, que hoy en día ha tomado muchas formas, y del cual se habló también en el Concilio Vaticano II, en el número 118 de la constitución Sacrosanctum Concilium.

Por lo pronto, pongamos atención a las secuencias de los tiempos litúrgicos fuertes y hagamos que se encarnen en nuestro corazón, porque traen consigo la oración de millones de cristianos que las entonado durante siglos.

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