Europa envejece. Cada año nacen menos niños, aumentan las personas mayores que viven solas y crece la incertidumbre sobre el futuro. Ante este panorama, el Papa León XIV lanzó una advertencia contundente: el continente enfrenta una verdadera “pandemia de soledad”. El Pontífice recordó que detrás de las estadísticas hay rostros, familias y generaciones enteras que buscan esperanza. Su mensaje fue claro: “Los niños son el futuro”.
El Papa vincula la crisis demográfica, la soledad creciente y la pérdida de esperanza familiar en el continente europeo









