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Falleció el padre Bruno Kant, el sacerdote más anciano del mundo

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Redacción de Aleteia - publicado el 02/06/26
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El padre Bruno Kant falleció en Alemania el 29 de mayo. A sus 110 años, era el sacerdote católico vivo más longevo del mundo, según el Vaticano. Figura discreta dentro del clero alemán, dedicó más de siete décadas al servicio de la Iglesia

Según el Vaticano, era el sacerdote católico más anciano del mundo. El padre Bruno Kant falleció el 29 de mayo de 2026, a los 110 años, en la región de Fulda, Alemania, según anunció la diócesis local en un comunicado emitido el 30 de mayo. Nacido en 1916 en Werblin, cerca de Puck, en el antiguo territorio de Prusia Occidental (actualmente en Polonia), ejerció como sacerdote en la diócesis de Fulda durante más de 75 años.

Desde la Segunda Guerra Mundial hasta una larga vida como ministro

Fue en pleno siglo de guerras y exilios cuando sintió la vocación sacerdotal. Sin embargo, sus estudios filosóficos y teológicos en Braniewo y Friburgo de Brisgovia se vieron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial, durante la cual fue reclutado por la Wehrmacht y hecho prisionero por los soviéticos. De regreso a Alemania en 1948, retomó su camino hacia el sacerdocio. Tras reiniciar sus estudios teológicos, fue ordenado sacerdote en 1950 en la catedral de Fulda y dedicó más de siete décadas al servicio de la Iglesia y de las almas que le fueron encomendadas. 

Su vida, marcada por la fidelidad y la discreción, se extendió mucho más allá de su jubilación en 1991. Hasta bien entrados los cien años, continuó ejerciendo el ministerio pastoral, manteniéndose cercano a los feligreses de San Gil en Petersberg-Marbach, a quienes profesaba un profundo afecto.

Con el paso de los años, se convirtió en un singular ejemplo de longevidad sacerdotal y celebró su 110 cumpleaños el 26 de febrero de 2026, rodeado de la gratitud de su diócesis e incluso recibiendo una carta del Papa León XIV, en la que este le agradecía sus muchos años de fiel y entregado servicio sacerdotal.

Pero más allá de los elogios, como destacó el obispo Michael Gerber de Fulda en su declaración, el padre Bruno Kant fue ante todo un hombre de humildad, bondad y profunda espiritualidad. La oración, de hecho, era, según él, su mayor secreto para la longevidad, como confesó en sus últimas entrevistas, concedidas a finales de 2025.

"Con el fallecimiento de Bruno Kant, la diócesis de Fulda pierde a un sacerdote cuya vida marcó más de un siglo de historia eclesiástica y social. Su ministerio pastoral, su fidelidad a su misión sacerdotal y su conexión con la población local permanecerán grabadas en nuestra memoria", concluyó la diócesis en su comunicado.

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