Durante la oración mariana del Ángelus este 31 de mayo de 2026, El papa León XIV reflexiono sobre la polarización y el desprecio a la diversidad. También hizo un llamamiento a la paz y agradeció a "todos aquellos que defienden la cultura de la cercanía y el cuidado" en el ámbito médico.
Miles de fieles se habían congregado este domingo en la plaza de San Pedro a pesar del sol abrasador y el calor veraniego. Dirigiéndose a ellos desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa recordó que este domingo era el de la Santísima Trinidad, es decir, Dios que es a la vez Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Una semana después de la fiesta de Pentecostés, esta celebración introduce a los fieles en el tiempo ordinario y es, por tanto, "una ocasión para repensar el camino recorrido" desde Pascua, afirmó el Papa. Explicó que, al entregar su vida a la humanidad a través de Jesús, el Padre ha hecho entrar a la humanidad en una "comunión dinámica, inagotable y fecunda" con él por medio del Espíritu Santo, una relación "que nos compromete de ahora en adelante".
El Evangelio

Al comentar el Evangelio del día, que narra la visita del sabio judío Nicodemo a Jesús, el Papa afirmó que "es posible, incluso para un adulto, renacer", porque Dios puede "transformar su vida". "La vida de Dios es maravillosa y cautivadora, trae paz a nuestro corazón, a menudo tan inquieto, y nos hace encontrar a hermanos y hermanas en la alegría del Espíritu", aseguró.
León XIV afirmó que la Trinidad "hace amar todas las cosas y a todos" porque enseña que toda criatura está hecha para "la comunión, la relación, el encuentro". Por el contrario, "las divisiones, las polarizaciones, el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez", advirtió, exhortando a todos los fieles a acoger de Dios "el Espíritu de comunión, que abre el corazón a la nueva verdad y a la verdadera novedad". "Quien no acoge a este Espíritu envejece rápidamente, se lamenta, se encuentra solo, su alma nunca está en fiesta", advirtió.
Un apoyo a "todos aquellos que defienden la cultura de la cercanía y del cuidado"
Tras recitar el Ángelus, el Papa se congratuló públicamente de que durante el mes de mayo —tradicionalmente dedicado a María en la Iglesia católica— se haya elevado una "invocación coral por la paz" desde toda la Iglesia. En particular, elogió la "cadena ininterrumpida" de devoción de todos aquellos que, en todo el mundo, rezaron el rosario en favor de los "pueblos martirizados por la guerra". Por último, rezó para que la "Sabiduría Divina" pueda "iluminar la conciencia de quienes tienen autoridad y orientar las decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera" .
El Papa también elogió la organización de la 25.ª "Jornada del Alivio" en Italia, un evento nacional en favor de todos aquellos que sufren tanto física como mentalmente. Se declaró "cercano a las personas enfermas y a quienes las cuidan". Finalmente, animó y agradeció a "todos aquellos que defienden la cultura de la cercanía y el cuidado".










