La fiesta de la Visitación recuerda el encuentro donde Isabel reconoció en María a la Madre del Salvador, incluso antes del nacimiento de Jesús
Hay escenas del Evangelio que parecen sencillas pero que contienen un mensaje claro. Una de ellas ocurre cuando la Virgen María visita a su prima Santa Isabel. En ese encuentro, lleno de alegría y presencia del Espíritu Santo, Isabel pronuncia unas palabras que millones de cristianos siguen repitiendo hasta hoy en el Ave María: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!”.
La fiesta de la Visitación recuerda un viaje familiar y también uno de los momentos hermosos del reconocimiento de Cristo antes de su nacimiento.












