El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue recibido por el papa León XIV el 27 de mayo de 2026 en el Vaticano. Este encuentro tuvo lugar nueve días antes de la llegada del Papa a Madrid para una gira que lo llevará posteriormente a Barcelona y las Islas Canarias. El viaje del pontífice se prepara en un contexto de tensas relaciones entre la Iglesia local y el gobierno, dominado por la izquierda laica.
Pedro Sánchez, recibido por el Papa Francisco el 11 de octubre de 2024, se reunió esta mañana con León XIV por primera vez, antes de la audiencia general. Volverán a verse el 8 de junio, cuando el Papa se reúna con el jefe de gobierno en la nunciatura de Madrid, antes de que el presidente del Gobierno regrese a las Cortes, el Parlamento español. También estará en Barcelona el 10 de junio para la misa que celebrará el Papa en la Sagrada Familia. Esta será la primera vez que asista a una celebración católica en sus ocho años de pontificado.
Tras su encuentro con el Papa, el líder socialista fue recibido por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, acompañado por su ministro de Asuntos Exteriores, el arzobispo Paul Richard Gallagher. El comunicado del Vaticano indica que abordaron "la necesidad de fomentar un diálogo fructífero entre la Iglesia local y las autoridades gubernamentales, así como entre los diversos sectores de la sociedad civil", un diálogo "basado en el respeto mutuo y orientado a promover el bien común".
Defensor acérrimo del laicismo, el presidente del Gobierno español se encuentra en conflicto con la Iglesia en varios temas delicados: la eutanasia, legal en España desde 2021, la constitucionalización del derecho al aborto, actualmente en debate, la promoción de las escuelas laicas y la ley de "memoria histórica", cuyo objetivo es borrar las huellas del franquismo del espacio público, incluidos los símbolos católicos.
Sin embargo, el gobierno colabora estrechamente con el episcopado en la asistencia a los migrantes y en materia de cooperación internacional. Durante esta visita al Vaticano se abordaron las repercusiones de los conflictos en todo el mundo, la migración, la importancia del multilateralismo y el respeto al derecho internacional, así como la urgente necesidad de un compromiso sostenido con la paz. Pedro Sánchez es un firme defensor de Palestina y se ha opuesto al uso del territorio español como base logística para los bombardeos estadounidenses sobre Irán.
Una encíclica bien recibida por el líder español
Antes de su encuentro con el Papa, el líder de izquierda se pronunció en las redes sociales, afirmando que "la encíclica Magnifica Humanitas de León XIV nos interpela a todos. La IA no es neutral, y el poder digital puede llevarnos a nuevas atrocidades si no se orienta hacia el bien común", advirtió.
Elogió el texto como "una defensa de la paz, la dignidad humana y el multilateralismo", afirmando que estos principios coinciden con los de la diplomacia española. "En este periodo de cambios, no podemos ser meros espectadores. Todo lo que nos hace humanos está en juego", afirmó.
Con su visita, Pedro Sánchez adelantó cinco días la audiencia papal prevista con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para el 1 de junio. El líder madrileño es considerado una posible alternativa para devolver a la derecha al poder en las próximas elecciones.










