Tolkien, Marie Curie, Viktor Frankl, Platón, Guernica, La lista de Schindler y Maria Montessori… En su encíclica Magnifica Humanitas, León XIV hace referencia a figuras y obras a veces inesperadas en un papa. I.MEDIA analiza las 224 referencias dispersas a lo largo del documento, muchas de ellas procedentes de papas, pero también del mundo angloparlante.
Una de las citas más destacadas de Magnifica Humanitas es del escritor británico J.R.R. Tolkien (1892-1973), o más precisamente, de Gandalf, el legendario personaje de la trilogía de El Señor de los Anillos. Para enfatizar que cada individuo debe actuar según sus capacidades, el Papa cita las sabias palabras del mago a Frodo, el portador del anillo desanimado por la magnitud de la tarea: "No nos corresponde, sin embargo, reunir todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos para el bien de los años en que nos encontramos, arrancando el mal de los campos que conocemos, para que quienes vivan después de nosotros tengan una tierra limpia que cultivar".
El pontífice estadounidense también hace referencia al psiquiatra austriaco Viktor Frankl (1905-1997), inventor de la "logoterapia", es decir, la terapia a través de la búsqueda del sentido de la vida. La encíclica se hace eco así de la conclusión de una obra de este superviviente del Holocausto, que afirma que en momentos de horror, "hemos llegado a conocer al hombre tal como es en realidad. Al fin y al cabo, el hombre es el ser que inventó las cámaras de gas de Auschwitz; pero también es el que entró en ellas de pie, con el Padrenuestro o el Shemá Israel en los labios".
Magnifica humanitas también evoca a otra gran figura judía que vivió en carne propia el oscuro período del nazismo y emigró a Estados Unidos: la politóloga Hannah Arendt (1906-1975), conocida por sus reflexiones sobre la "banalidad del mal" y doctora en San Agustín. El Papa recurre a su obra sobre el totalitarismo para explicar que quienes son susceptibles a la influencia de los sistemas de pensamiento son "personas para quienes la distinción entre hecho y ficción (es decir, la realidad de la experiencia) y la distinción entre verdadero y falso (es decir, las normas de pensamiento) ya no existen".
Arte y cultura, mujeres
A lo largo de sus páginas, León XIV evoca obras culturales y artísticas que "han adquirido un valor casi profético": en la música, ve la Novena Sinfonía de Beethoven como una expresión del "deseo de unidad"; en la pintura, considera el Guernica de Picasso como una "denuncia de la deshumanización"; finalmente, en el ámbito del cine, menciona la película La lista de Schindler de Steven Spielberg como "una invitación a no entregar el pasado al olvido".
Además de hacer referencia a la Carta de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es "salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra", el pontífice rindió homenaje a figuras que cambiaron la historia luchando por la dignidad humana. Así, elogió "el testimonio de Martin Luther King Jr. y el fin del apartheid en Sudáfrica tras la liberación de Nelson Mandela y su decisión de no abandonar el futuro al odio".
Magnifica Humanitas enumera a mujeres "valientes y generosas" que han contribuido a hacer "una historia más humana". Incluye a dos santas —Laura Montoya y la Madre Teresa de Calcuta—, pero también a mujeres de otras religiones. El Papa optó por conmemorar a la activista católica estadounidense Dorothy Day, a la física agnóstica franco-polaca Marie Skłodowska-Curie, a la pedagoga italiana Maria Montessori, a la misionera evangélica estadounidense Elisabeth Elliot, a la activista ambientalista keniana Wangari Maathai y a la política musulmana pakistaní Benazir Bhutto.
Filósofos y teólogos católicos
La encíclica invoca al filósofo griego Platón (427-347) para advertir sobre las consecuencias de la inmediatez de la IA en la educación. "Como escribió Platón", señala el Papa, "las cosas más profundas e importantes se aprenden solo después de mucho tiempo y esfuerzo, mediante el diálogo con otros, frotando conceptos y experiencias como si fueran pedernal, hasta que la chispa del entendimiento se enciende en nuestro interior".
Al igual que el Papa Francisco, quien lo consideraba uno de sus mentores, León XIV cita al teólogo y filósofo alemán Romano Guardini (1885-1968), haciéndose eco de su advertencia: "El hombre moderno no ha recibido la educación necesaria para hacer buen uso de su poder". También menciona al exalcalde de Florencia, Giorgio La Pira (1904-1977), quien defendía "el método de la negociación, del encuentro, de la convergencia; es decir, el método verdaderamente humano".
León XIV también se inspiró en dos grandes teólogos de la Iglesia Católica: Santo Tomás de Aquino (1225-1274) y San Agustín (354-430), su maestro espiritual, citado cuatro veces. Entre las figuras católicas, nombra a varios mártires: el franciscano polaco Maximiliano Kolbe, el obispo salvadoreño Óscar Romero, el obispo argentino Enrique Angelelli y el obispo vietnamita François-Xavier Nguyễn Văn Thuận.
Además, al abordar el tema de la inseguridad laboral, el pontífice estadounidense cede la palabra a los obispos de Estados Unidos para afirmar que "el trabajo no es solo una fuente de ingresos, sino un ámbito determinante donde se forja la identidad, donde se forman amistades y relaciones, donde se aprenden responsabilidades concretas y donde se discierne la propia vocación".
Las enseñanzas de los pontífices y de la Iglesia
En este documento, sumándose a las enseñanzas sociales de los papas, León XIV hace amplia referencia a sus predecesores recientes, quienes, desde León XIII, habían reflexionado sobre estos temas. El papa más citado en las notas de la Magnifica humanitas es sin duda Francisco, con 55 menciones. Le siguen Juan Pablo II, a quien el texto hace referencia 39 veces, y luego Benedicto XVI, con 18 menciones.
También se menciona a Pablo VI (16 veces), seguido de Juan XXIII (3), Pío XII (3) y Pío XI (1). León XIII, en cuyo honor se nombró al papa número 267, aparece en tres notas a pie de página, pero se le describe como el pionero de la doctrina social de la Iglesia en la era moderna. El Concilio Vaticano II también figura entre las fuentes que nutren este texto —se registran unas quince referencias—, al igual que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Finalmente, cabe destacar que, al enfatizar la necesidad de que la Iglesia emprendiera reformas para lograr una cultura de transparencia, rendición de cuentas y evaluación, León XIV se hizo eco del Sínodo sobre el Futuro de la Iglesia. Esta importante iniciativa, impulsada por su predecesor para hacer de la Iglesia una iglesia más inclusiva, quedó así firmemente plasmada en una encíclica.










