Para la bioética realista se propone una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿existe una verdad objetiva sobre el ser humano? Esta corriente de la bioética, desarrollada especialmente en Europa durante el siglo XX, sostiene que sí. Y afirma que la ciencia, la medicina y la tecnología sólo pueden considerarse verdaderamente humanas cuando permanecen al servicio de la dignidad de la persona.
La bioética realista defiende que existe una verdad objetiva sobre la persona humana y que la ciencia jamás puede separarse de la dignidad humana.









