El 23 de mayo de 2026, cuando el Papa León XIV viaje a Acerra, una localidad de Campania cerca de Nápoles, visitará una región con profundas cicatrices: esta zona ha sufrido una devastadora degradación ambiental debido a los vertidos ilegales y la quema incontrolada de residuos tóxicos. La agencia I.MEDIA destaca la importancia de esta visita del pontífice, que cumplirá un sueño del Papa Francisco, once años después de la publicación de la encíclica ambiental Laudato si'.
El sábado, León XIV pasará la mañana en Acerra. A su llegada en helicóptero a las 8:45 a. m. a esta localidad de 65.000 habitantes, el Papa será recibido por las autoridades civiles y eclesiásticas locales y agasajado por un coro de aproximadamente cien niños, inmigrantes o víctimas de situaciones sociales difíciles. Posteriormente, se dirigirá a la catedral, donde se reunirá con 90 personas, entre ellas una treintena de familias que han sufrido la lacra que azota la región: la pérdida de niños a causa de tumores.
Este es "el centro neurálgico" de la visita, explicó a I.MEDIA Antonio Pintauro, director de comunicación de la Diócesis de Acerra. Este residente, profundamente comprometido con su pueblo, describió los contornos de un territorio maltratado, víctima durante 40 años del vertido ilegal de residuos industriales. "En el pasado", relató, "Acerra era el corazón de Campania Felix [una expresión de la época romana, nota del editor], una región entre Nápoles y Caserta que contaba con algunas de las tierras de cultivo más fértiles de Europa. Tanto es así que, durante siglos y hasta la década de 1950, Acerra exportaba productos agrícolas a todo el mundo, y nuestros campos producían tres cosechas al año".
La larga prueba de la Tierra de Fuegos
Pero la ciudad de Campania se ha marchitado a manos de una "política desacertada", denuncia Antonio Pintauro: durante la segunda mitad del siglo XX, se descuidó la agricultura en favor de industrias contaminantes, que desde entonces han desaparecido. En los terrenos abandonados, el crimen organizado vertió y enterró residuos tóxicos ilegales.
La situación empeoró cuando, además de los derrames, los residuos se quemaron ilegalmente en el campo contaminado. "Durante los últimos 20 años, estos incendios tóxicos han producido un humo infernal que ha agravado aún más la contaminación atmosférica. De ahí proviene el nombre de Terra dei Fuochi , la Tierra de los Fuegos", explica el padre.
El escándalo sanitario comenzó a salir a la luz cuando proliferaron tumores raros entre los residentes. Esta tragedia comunitaria, que también afectó a los más jóvenes, desencadenó un despertar cívico. Sin embargo, este levantamiento se topó con la negación de las instituciones, "ya sea por corrupción o incompetencia", explica Antonio Pintauro.
En las décadas de 1990 y 2000, la Iglesia Católica local colaboró con la comunidad para que se reconociera el daño causado y para promover la rehabilitación de estos terrenos. Más recientemente, en 2021, un estudio científico del Instituto Nacional de Salud de Italia (INSA) representó un avance significativo: el informe destacó que las tasas de cáncer y enfermedades respiratorias observadas en esta zona, especialmente entre los niños, eran superiores a la media nacional.
Un fenómeno generalizado en Italia
En enero de 2025, un fallo judicial reforzó la lucha de la población: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al gobierno italiano, al considerar que no había protegido suficientemente la salud de sus ciudadanos expuestos a la contaminación masiva. "El problema no solo afecta a Campania, sino también a otras regiones italianas. Se han identificado varias decenas de lugares altamente contaminados en el norte, el centro y el sur de Italia", explica Antonio Pintauro.
Tras su visita a la catedral el sábado, el Papa León XIV tiene previsto reunirse con 10.000 residentes de la Tierra de los Fuegos en la plaza Calipari de Acerra. Los alcaldes de los 90 municipios de esta región, donde viven tres millones de personas, estarán presentes en este encuentro de alta seguridad: 1.300 agentes de policía y 700 voluntarios han sido movilizados para gestionar el recorrido del Papamóvil, que estará flanqueado por 6.000 barreras de seguridad.
"Acerra era un territorio marcado por la delincuencia, especialmente en las décadas de 1980 y 1990. Hoy en día, todavía existe presencia criminal, pero la ciudad ya no se considera un centro del crimen organizado", asegura el responsable de comunicación de la diócesis.
León XIV cumple la promesa de Francisco
La fecha de esta visita a Acerra no fue elegida al azar: coincidirá con la víspera del undécimo aniversario de la firma de la encíclica ecologista del Papa Francisco, Laudato si' . Publicada el 24 de mayo de 2015, este texto resuena con especial fuerza en Tierra del Fuego. "Aquí es un problema grave: la gente se está muriendo, la tierra sufre", afirma Antonio Pintauro.
Con este viaje, el papa número 267 también cumple una promesa hecha por su predecesor que quedó sin cumplir. De hecho, se había planeado una visita de Francisco para el 24 de mayo de 2020, para conmemorar el quinto aniversario de la encíclica. "Todo estaba listo para recibirlo. Pero entonces estalló la pandemia", recuerda.
Durante el rezo del Ángelus que dirigió ese día en el Vaticano, el pontífice argentino mencionó esta oportunidad perdida: "Debería haber estado hoy en Acerra, para apoyar la fe de su gente y la dedicación de quienes trabajan incansablemente para combatir la tragedia de la contaminación […]. Mi visita se ha pospuesto".
Expresó su esperanza de un encuentro "lo antes posible". Y declaró: "¡Vendré, eso seguro!". Si bien estas palabras no pudieron cumplirse debido a los confinamientos y la salud del Papa, para Antonio Pintauro, "la visita de León XIV, en cierto modo, cumplirá el sueño de Francisco".
El Papa en territorio de "resistencia"
El portavoz también destacó que el Papa León XIV llegará a "un territorio de resistencia". "Acerra fue pionera en la lucha contra el totalitarismo: participó en la resistencia en la década de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial. La ciudad fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito Civil por su abierta oposición al nazismo y al fascismo, durante la cual cerca de cien personas perdieron la vida".
"Luego la ciudad vivió una segunda resistencia contra el crimen organizado —la Camorra [la mafia local]— que alcanzó su apogeo en la década de 1980", añade Antonio Pintauro. Finalmente, menciona la tercera resistencia que Acerra libra hoy para evitar que se convierta en un basurero. En todas estas resistencias, los obispos han demostrado su compromiso con el pueblo, afirma, subrayando que "en este territorio, la Iglesia, el Evangelio y la defensa de la humanidad van de la mano".
Antonio Pintauro espera que León XIV venga a "conmover las conciencias". "Sin duda, invitará a las instituciones a tomar conciencia de la situación y a solidarizarse con los vecinos, ofreciendo además un mensaje de esperanza a la multitud", declara. Porque, según este residente de Acerra, no faltan motivos para la esperanza: "Están comenzando las primeras labores de limpieza y la ciudad está intentando responder. Sobre todo, ha surgido un sentido de responsabilidad cívica: la población se ha movilizado y quiere recuperar la antigua Campania Félix , que antaño fue el jardín del rey de Nápoles".










