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Método de una santa para unir a tu hijo al Corazón de María

RÓŻANIEC WSPÓLNIE Z MALUCHAMI
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Philip Kosloski - publicado el 16/05/26
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Santa Luisa de Marillac recomendaba como método esta oración a los padres que rezaban el rosario, como forma de unir a cada hijo al Inmaculado Corazón de María

Como padres, tenemos el deber de cuidar de cada hijo que tenemos y de hacer todo lo posible para asegurarnos de que sean fieles a Dios y a la fe católica en la que los educamos, buscando incluso un método eficaz para lograrlo.

Sin embargo, el mundo, la carne y el diablo están empeñados en separarlos de la Iglesia católica y de nuestros amorosos brazos.

Oración de entrega al Inmaculado Corazón

La realidad es que solo podemos hacer lo que está en nuestras manos y, en última instancia, tenemos que encomendarlos a Dios y suplicar su misericordia, esperando y rezando para que Dios los mantenga cerca de Él.

Una forma de unir a nuestros hijos al amoroso cuidado de Dios es consagrarlos al Inmaculado Corazón de María, pues ella acoge a todos los que se le ofrecen y los acerca a Dios.

Santa Luisa de Marillac conocía de primera mano esta realidad, ya que estaba casada y tenía un hijo, y hacía todo lo posible por educarlo en la fe católica.

Más tarde contó con el apoyo de su director espiritual, san Vicente de Paúl, y le ayudó en su labor de servicio a los pobres y vulnerables. Tras la muerte de su marido, consagró su vida a Dios y fundó las Hermanas de la Caridad.

Una cita que se le atribuye revela una confianza total en el Corazón Inmaculado de María, especialmente en lo que respecta al papel de los padres en la protección de la fe de sus hijos:

Rezar el Rosario y unirlos a María

"Las faltas de los hijos no siempre se imputan a los padres, sobre todo cuando estos les han educado y han dado buen ejemplo.
Nuestro Señor, en su maravillosa Providencia, permite que los hijos rompan el corazón de padres y madres devotos.

Por lo tanto, las decisiones que han tomado tus hijos no te convierten en un padre o una madre fracasado a los ojos de Dios. Tienes derecho a sentir dolor, pero no necesariamente culpa. No dejen de rezar por sus hijos; la gracia de Dios puede tocar un corazón endurecido.
Encomienden a sus hijos al Inmaculado Corazón de María.

Cuando los padres recen el rosario, al final de cada decena deben levantar el rosario y decirle a Ella:
¡Con estas cuentas, une a mis hijos a tu Inmaculado Corazón!
Ella velará por sus almas".

Es una hermosa devoción, aquella que pone a nuestros hijos en manos de la Santísima Virgen, confiando en que ella cuidará de ellos y los guiará de vuelta a Dios.

En esta tierra, lo que podemos hacer por nuestros hijos es limitado. El resto se lo dejamos a Jesús y a su Madre.

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