El Papa León XIV ha nombrado a Michael W. Banach nuncio apostólico —equivalente a embajador— en Argentina, según anunció la Oficina de Prensa de la Santa Sede el 14 de mayo de 2026. En Buenos Aires, el arzobispo estadounidense de 63 años podría tener que prepararse para una próxima visita papal a este país sudamericano, que no ha recibido una visita papal en 39 años.
Nacido el 19 de noviembre de 1962 en Estados Unidos, Michael Wallace Banach fue ordenado sacerdote en 1988 para la diócesis de Worcester, Massachusetts. Unos años más tarde, en 1992, ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede. De 2007 a 2013, se desempeñó como Observador Permanente de la Santa Sede ante organizaciones internacionales con sede en Viena, entre ellas el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Ordenado arzobispo en 2013, se convirtió en representante papal ante varios estados de Oceanía (Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón) y, a partir de 2016, ante África (Senegal, Mauritania, Cabo Verde y Guinea-Bissau). Como parte de esta cuádruple misión, participó activamente en el acercamiento diplomático entre la Santa Sede y la República Islámica de Mauritania. Así, en 2017, se convirtió en nuncio apostólico de pleno derecho, tras haber ostentado anteriormente el título de delegado apostólico en este país, que cuenta con apenas unos miles de católicos, principalmente expatriados e inmigrantes.
En 2022, el Papa Francisco lo designó para Hungría. En este cargo, participó en la organización del viaje del pontífice argentino a Budapest en abril de 2023.
¿Un próximo viaje papal a Argentina?
Al llegar a Argentina, también podría participar en los preparativos de un viaje apostólico de León XIV. Según nuestra información, dicho viaje está previsto para finales de 2026 e incluiría también Perú y Uruguay.
Con más del 60% de su población católica, Argentina no ha recibido la visita de un papa desde el último viaje de Juan Pablo II en 1987 para la Jornada Mundial de la Juventud en Buenos Aires. Si bien el pontífice polaco visitó el país en dos ocasiones, sus sucesores no hicieron lo mismo. A pesar de varios planes, el propio Francisco nunca regresó a su país natal tras su elección como papa.
"Queda una extraña deuda del [difunto] papa con su pueblo, con su patria, a la que tanto amaba", confió a I.MEDIA.El uruguayo Guzmán Carriquiry Lecour, antiguo funcionario de la Curia Romana, expresó su esperanza de que el papa número 267 cumpla la promesa inconclusa de su predecesor.










