En un contexto marcado por tensiones políticas, crisis migratorias y avances tecnológicos, el Papa León XIV ofreció una reflexión clara: ser cristiano en la política no es cuestión de etiquetas, sino de decisiones concretas que construyan el bien común.
Ante parlamentarios europeos, el Pontífice propone una política centrada en el bien común, la dignidad humana y el compromiso concreto, lejos de ideologías y discursos vacíos









