A lo largo de los siglos, han sido muchos los santos a los que se ha llamado "Apóstol de la Eucaristía", como San Pedro Julián Eymard, quien es el más conocido por ese apelativo. Un santo menos conocido, pero que comparte ese título, es San Estanislao Kazimierczyk, un santo polaco que fue el santo patrón de la Jornada Mundial de la Juventud de 2016.
A San Estanislao se le concede ese título por su celo similar por el Santísimo Sacramento y por cómo dedicaba todo el tiempo que podía ante la Sagrada Eucaristía.
"Unidos a la Eucaristía"
El Papa Benedicto XVI canonizó a San Estanislao en 2010 y destacó este aspecto de su vida durante la ceremonia:
"San Estanislao Kazimierczyk, un religioso del siglo XV, también puede ser un ejemplo y un intercesor para nosotros. Toda su vida estuvo ligada a la Eucaristía… estaba unido de manera especial a la Eucaristía a través de su ardiente amor por Cristo presente bajo las especies del Pan y el Vino; al vivir el misterio de su muerte y Resurrección, que se cumple de manera incruenta en la Santa Misa; y mediante la práctica del amor al prójimo, del cual la Comunión es fuente y signo".
San Estanislao pertenecía a los Canónigos Regulares del Laterano, fue ordenado sacerdote en el siglo XV y se pronunció en contra de los reformadores protestantes en Polonia que sembraban la duda entre el pueblo respecto a la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía.
En la página web de la Jornada Mundial de la Juventud de 2016 se destacaba su amor por la Eucaristía:
"¡Lo que más amaba era la Eucaristía! Se preparaba para ella en silencio. La misa era para él el momento más importante del día y deseaba que los demás no permanecieran indiferentes ante la riqueza de las gracias que brotan de la plena participación en ella".
Falleció el 3 de mayo de 1489. Su proceso de canonización fue reactivado 500 años después por San Juan Pablo II, y finalmente fue canonizado por el papa Benedicto XVI en 2010.










