En el competitivo mundo de la bisutería, son pocas las marcas que logran combinar un rápido crecimiento con una identidad sólida. Sin embargo, ese es precisamente el reto que ha superado con éxito Simone, en Burdeos, una empresa francesa que nació de una historia personal dolorosa y que, en pocos años, se ha convertido en un auténtico caso de éxito.
Todo comienza en 2018 en Burdeos, adonde la familia Tardy se traslada desde la región parisina con el deseo de disfrutar de un mejor entorno de vida. Pero ese sueño se hace añicos rápidamente: los médicos diagnostican a Agnès un cáncer de mama triple negativo. La noticia es devastadora. "Era un cáncer muy agresivo, empecé un protocolo de tratamiento muy rápidamente", cuenta a Aleteia Agnès Tardy, de 49 años. Al principio, fue por aburrimiento que empezó a crear pequeñas pulseras de colores.
El inicio de Simone

"Estaba muy cansada, no podía salir mucho de casa, tenía que mantenerme ocupada durante el día. Siempre me ha gustado el trabajo manual: tejía, cosía", confiesa esta hija de sastre. "Un día, una amiga me dijo: "Compra abalorios, haz pulseras, collares, es un trabajo minucioso, te mantendrá ocupada". Se apasiona por esta actividad. El color de los abalorios aporta rápidamente luz y alegría a una vida cotidiana ensombrecida. Poco a poco, animada por su entorno, decide vender sus creaciones: primero en los mercados, luego en línea, en la plataforma Etsy. Pero las desgracias rara vez vienen solas. En 2019, tras seis meses de tratamiento, le diagnostican un segundo cáncer de mama. Le siguen meses de quimioterapia, radioterapia y dos mastectomías.
En medio de esta dura prueba, Agnès no se rinde. Crea una página web, da un toque profesional a su imagen con bonitas fotos y aumenta la visibilidad de sus productos. Lo que sigue es espectacular: la joven marca despega. La bautiza como Simone à Bordeaux, en homenaje a Simone Veil. Una aventura que también le permite recuperarse y distraer su mente de la enfermedad.
Un éxito empresarial y solidario
Hoy en día, Agnès se ha recuperado de sus dos cánceres. Desde 2020, trabaja junto a su marido, Éric Tardy, quien se unió a la aventura para estructurar y acelerar el desarrollo de la marca. Juntos dirigen una empresa que cuenta ya con más de 550 distribuidores en Francia, una tienda en Burdeos, así como un punto de venta de verano en la isla de Yeu y apariciones destacadas en Le Bon Marché Rive Gauche de París.
Desde su creación, la marca ha registrado más de 200 000 pedidos online y continúa su expansión internacional, especialmente en Suiza, Inglaterra y, próximamente, en el Benelux. "Nuestra facturación se acerca a los cinco millones de euros", precisa Éric Tardy, añadiendo que una veintena de empleados trabajan actualmente para la empresa.

Queremos transmitir un mensaje de esperanza y resiliencia a nuestras clientas, darles la fuerza para vivir plenamente su vida y ser ellas mismas.
Pero más allá de las cifras, lo que mueve a la pareja es un profundo compromiso con la lucha contra el cáncer de mama. Un compromiso a la vez solidario y personal, en apoyo de quienes atraviesan esta prueba, pero también como una forma de gratitud hacia la Providencia por la curación de Agnès y esta hermosa aventura empresarial. "Nos decíamos que era increíble venir de donde venimos y conseguir transformar eso en algo muy positivo, tanto para nosotros como para nuestras clientas. Una compra en nuestra tienda tiene un impacto solidario", destaca Éric Tardy, de 55 años.
En cinco años, la marca ha permitido recaudar y redistribuir cerca de 100 000 euros entre diversas asociaciones, entre ellas el Instituto Bergonié de Burdeos, sin contar las numerosas donaciones realizadas a través de diferentes campañas. "Donamos el 100 % de nuestros beneficios de la colección Octobre Rose, creada por Agnès, y eso incluye también las numerosas donaciones en especie que hacemos", precisa este empresario, antiguo director de una agencia de comunicación especializada en eventos. E insiste: "Queremos transmitir un mensaje de esperanza y resiliencia a nuestras clientas, darles la fuerza para plenificar sus vidas, para ser ellas mismas"










