Mariano, asceta, cercano a los pobres y gran predicador, San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716), cuya festividad se celebra el 28 de abril, recorrió el oeste de Francia para evangelizar las zonas rurales. Su espiritualidad consagra el papel preeminente de María. Llegó incluso a desarrollar un método de consagración a Jesús a través de la Virgen María. Una enseñanza expuesta en su Tratado de la verdadera devoción.
Su obra ha dado literalmente la vuelta al mundo. "Popularizó verdaderamente la devoción a la Virgen María al vincularla con la de Cristo", explicó a Aleteia en 2019 el padre Philippe Airaud, capellán general del ICES y gran especialista en Luis María Grignion de Montfort. Sin embargo, esta obra, publicada en 1843 y traducida a multitud de idiomas, podría no haber conocido jamás tal éxito. De hecho, la obra del santo había desaparecido durante 130 años, de 1712 a 1842, hasta que fue encontrada en una caja por un sacerdote de la congregación fundada por Luis María Grignion de Montfort.
El libro que el diablo no quería que se publicara
Curiosamente, san Luis María Grignion de Montfort predijo esta pérdida en su escrito:
"Preveo muchas bestias furiosas, que vienen enfurecidas para desgarrar con sus dientes diabólicos este pequeño escrito [...] o, al menos, para envolverlo en la oscuridad y el silencio de un cofre, para que no salga a la luz" (TVD 114).
Pero estos ataques diabólicos no parecían asustar al santo, quien escribía en su obra:
"Atacarán incluso a quienes lo lean y lo pongan en práctica. ¡Pero qué importa! ¡Mejor aún! Esta perspectiva me anima y me hace esperar un gran éxito, es decir, la formación de una escuadra de soldados endurecidos y valientes de Jesús y María, de ambos sexos, que combatirán al mundo, al diablo y a la naturaleza corrupta, en tiempos, como nunca antes tan peligrosos, que están por llegar" (TD 114).
Una vez recuperado, el tratado fue reconocido por su autenticidad y pureza doctrinal por el papa Pío IX en un decreto del 12 de mayo de 1853 en Roma, un año antes de la promulgación del dogma de la Inmaculada Concepción. El Tratado de la verdadera devoción sigue siendo hoy en día una obra fundamental que ha inspirado a grandes santos como Juan Pablo II, quien escribió en 1994 en su libro Cruzando el umbral de la esperanza:
"Gracias a san Luis María Grignion de Montfort, comprendí que la auténtica devoción a la Madre de Dios es verdaderamente cristocéntrica, profundamente arraigada en el misterio trinitario y en los de la encarnación y la redención".
El santo Papa había elegido, por otra parte, como lema episcopal y papal "Totus Tuus", inspirado directamente en una oración de Luis María Grignion de Montfort presente en su tratado mariano: Totus Tuus ego sum et omnia mea tua sunt. Accipio Te in mea omnia! (Soy todo tuyo, y todo lo que tengo es tuyo. Sé mi guía en todo).









