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Casa de oración a través de la iconografía y la Biblia

Pintura- Jesús
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Monserrat Martinez - publicado el 27/04/26
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Bet Tefilá es un espacio que propicia un ambiente de oración con Dios, a través de la lectura de su palabra y el encuentro constante con el rostro de Cristo

En 2017 durante la misa dominical de misiones, Taís Gea escuchó la voz de Dios su oración a través del libro del profeta Isaías: 

"Yo los conduciré hasta mi santa montaña

y los colmaré de alegría en mi casa de oración;

sus holocaustos y sus sacrificios

serán aceptados sobre mi altar,

porque mi casa será llamada

Casa de oración para todos los pueblos"

Arte

Supo entonces, que el apostolado donde se encauzaría todo aquello que previamente trabajó — los talleres de oración e iconografía, las primeras pinturas de arte sacro, la enseñanza teológica de la Biblia— se llamaría Bet Tefilá, que significa Casa de oración en hebreo. 

Tras nueve años Bet Tefilá se ha desarrollado en tres áreas: oración, Biblia e iconografía bizantina. 

"Siempre digo que yo lo tengo muy fácil, es simplemente propiciar el encuentro con Dios a través de la oración, de su palabra y de esa palabra hecha imagen, que es el icono. Está puesto para él y él mismo se manifiesta" comparte Taís. 

En este centro de espiritualidad, la Palabra de Dios es enseñada desde una perspectiva académica para que las personas puedan comprenderla, especialmente los libros del Antiguo Testamento, los cuales suelen ser más lejanos en un principio.  "La oración es entrar en contacto con este Dios que se nos revela. Y la experiencia plástica, en este caso la iconografía, es similar. Se pinta de oscuros a claros, y progresivamente se va revelando el rostro de Dios".

Encuentro con el rostro de Dios

Bet tefilá Casa de oración

Taís Gea es doctora en teología bíblica y maestra en arte sacro. Comenzó pintando cuadros con técnicas muy sencillas, mismos que terminaron por ilustrar su libro La misa, misterio de comunión, deseando que ayudará a las personas a vivir ese momento. 

Su inmersión en la iconografía bizantina fue gracias a Fray Gabriel Chávez de la Mora, uno de los más importantes arquitectos del siglo pasado en México, quién le aconsejó comenzar con dicho estilo si continuaba en el camino del arte sacro. 

Y sucedió que, de manera providencial mientras leía una entrevista que le habían hecho del medio de comunicación Desde la Fe, se encontró con un anuncio de un taller de iconografía en México y se decidió por ello. 

"Cuando la encontré como una  vía de contemplación del rostro visible del Dios invisible, ya no solamente era expresar a través del arte lo que él me muestra, sino que el arte se convirtió en un camino de oración. Porque cuando estamos constantemente pintando el rostro de Cristo, es un encuentro con su mirada, con el Dios que nos habla y nos escucha".

Tratándose de un sacramental, explica, el icono transmite la gracia de Dios por la fe de aquel que se acerca a el. Cuenta una ocasión, en que como apostolado fueron de tour por un museo donde se encontraba un icono del rostro de Cristo:

 "Yo me detuve. Luego otra persona. Luego otra. Y no comentamos nada. Pero al final todos dijimos 'Ese Cristo me atraía muchísimo, no lo podía dejar de ver' Y no estábamos en una iglesia, ni en un lugar de culto. Pero hay iconos que tienen eso, como un mayor grado de presencia, y generan esta atracción".

En camino a crear propia escuela

arte- Bet tefilá Casa de oración

-¿Cuál sería el siguiente paso para el apostolado? 

-Hemos aprendido a orar, de teología bíblica, a pintar arte sacro, y lo hemos transmitido. Ahora sería generar una escuela, textos que desarrollen teología, arte sacro y espiritualidad. Nos gustaría dirigirnos a un auditorio de presbíteros, vida religiosa, vida consagrada que pueda alimentarse de lo que Bet Tefilá puede ofrecer. 

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