El turismo se ha vuelto más accesible que nunca. Millones de personas recorren el mundo cada año buscando descanso, cultura o experiencias únicas. Pero este fenómeno, que parece positivo, también está dejando una huella profunda en los destinos… y en quienes viven en ellos.
El crecimiento del turismo trae beneficios, pero también plantea una pregunta urgente: ¿estamos cuidando los lugares que visitamos?









