La Inteligencia Artificial llegó para quedarse; y aunque su propósito principal es ayudar al ser humano en diversas actividades, como investigar y aprender, muchos padres se cuestionan qué tan bueno es que los hijos usen la IA para tareas escolares.
Esta es una interrogante muy importante porque, si bien es un fuerte propulsor de información, también podría llegar a hacer la tarea por nosotros, mientras que nuestras ideas y pensamientos se van secando.
¿La IA fortalece o debilita el pensamiento crítico?

Aleteia entrevistó a Diana Vigil, cruzada de la Milicia de Santa María y docente en preparatoria, quien compartió que en la IA, "al igual que todo invento, la genialidad acaba cuando es puesto en manos equivocadas". La experta comenta que ha visto adolescentes sacarndo el mayor provecho de la herramienta, elaborando prompts complejos y complementando un hilo de pensamiento complejo".
Por otro lado, existe el uso contrario de dichas herramientas, puesto que hay estudiantes que la usan para "ahorrarse esfuerzo", comentó Diana, ya que desde antes de la invención de la Inteligencia Artificial, los estudiantes "en general consideran la escuela obsoleta".
El dilema con la Inteligencia Artificial
Para la maestra Diana, el tema del uso de la IA va mucho más allá de lo que pensamos, pues es un tema que abarca todo el sistema educativo. Explicó que "el sistema escolar tradicional homogeneiza el aprendizaje y los estudiantes no están respondiendo como antes".
Además de que muchos estudiantes consideran la mayoría de las materias como "obsoletas", suelen ver la escuela como una obligación, sin disfrutar el proceso de aprendizaje. Para revertir esta tendencia, la experta destaca la importancia de desarrollar una motivación dentro del sistema educativo que les permita aprender satisfactoriamente y utilizar la IA solo como un complemento o herramienta delimitada.
¿Pasar la tarea entre compañeros o pedirla a ChatGPT?
Para muchos profesores no resulta una tarea complicada detectar cuando un alumno está haciendo uso de alguna herramienta de IA. "Sí se puede distinguir un trabajo auténtico, sobre todo cuando ya conoces a los alumnos y sabes cómo escriben, cómo piensan y cómo lo desarrollan. Pero antes de la IA, se pasaban las tareas".
Partiendo de ello, te compartimos tres alternativas que puedes aplicar con tus hijos para incentivarlos a trabajar de manera consciente en sus tareas escolares.
1Cambiar el enfoque: del resultado al proceso
Tal cual lo explicó la especialista, "el desafío está principalmente en motivarlos a aprender, a no perder el sentido de respeto y orden que permiten un ambiente de aprendizaje óptimo y agradable".
Por lo que no solo se trata hacer las tareas por cumplir, sino de recordarle a pequeño que lo importante es cómo piensa, no solo lo que entrega. Esto tiene un gran potencial para cambiar su actitud.
Puedes pedirle que explique con sus propias palabras lo que investigó, o bien que cuente qué parte es a la que más trabajo le cuesta entender. De esta forma, creará un criterio auténtico.
2Enseñar el verdadero propósito

Muchos estudiantes ven los resultados de la IA como "la respuesta correcta automática". Por ello, explícales que es una herramienta de apoyo (como un libro o un buscador), y que puede llegar a equivocarse o arrojar información falsa. De esta manera entenderán que no sustituye su pensamiento crítico y su capacidad para crear e imaginar.
3Recomendaciones inteligentes
Puedes recomendar algunas plataformas de acuerdo a lo que están buscando o respecto al trabajo que busquen realizar. En la actualidad existen varias opciones, por lo que puedes complementar su aprendizaje de manera consciente y segura.
Dola es una herramienta recomendada por padres de familia para hijos menores de edad. La maestra Diana recomienda el uso de Gemini para complementar con algunas imágenes o escenarios que puede recrear para el aprendizaje.
Más que evitar que los hijos usen Inteligencia Artificial, el reto es formar personas que no dependan de ella para pensar. Porque el verdadero aprendizaje no está en tener respuestas rápidas, sino en aprender a hacerse buenas preguntas.











