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¿Quién es el Arquitecto de Paz del Papa León XIV?

His Eminence Cardinal Pietro Parolin
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Carlos Zapata - publicado el 15/04/26
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Aleteia analiza la estructura y acción de la Secretaría de Estado de la Santa Sede desde la visión del cardenal Pietro Parolin. Y cómo opera este engranaje de precisión milimétrica al servicio del papa León XIV y el bien de la Iglesia

Es alérgico a los reflectores de las cámaras y los titulares de la prensa, evita el protagonismo y actúa siempre en silencio. Es uno de los estrategas más brillantes, preparados y eficaces del mundo diplomático en todo el planeta. Hablamos del cardenal Pietro Parolin, el secretario de Estado de la Santa Sede. Él está al frente de la maquinaria diplomática del Vaticano y su red de nunciaturas. ¿Su misión? Lograr una paz estable y duradera, ¡en el mundo!

Este arquitecto es responsable de liderar a los especialistas que diseñan puentes de diálogo; así como acuerdos que buscan acercamientos, con pragmatismo pero sin ceder a puntos innegociables como los dogmas de fe.

Pongámoslo en perspectiva. La Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas con casi 200 naciones: 184 Estados, para ser precisos. Además, figuran la Unión Europea y la Orden de Malta, como sujetos de derecho internacional.

El Vaticano logra gestionar esa compleja red por medio de 128 nunciaturas, que sería el equivalente a las embajadas en el entorno laico, si bien una nunciatura puede tener acreditación ante varios países en simultáneo.

Es una infraestructura particularmente eficiente. Aunque hay matices, se puede decir que con menos unidades, la Santa Sede cubre una cantidad similar de países a la que alcanza una nación como Estados Unidos.

El Papa tiene una representación oficial a través de la figura del Nuncio, el equivalente a embajador. Y no cualquiera, sino que a menudo actúa como Decano del Cuerpo Diplomático en los países donde reside.

Sin embargo, hay una diferencia notable en lo que respecta al ámbito secular. Tiene que ver con la estructura de la Iglesia católica, en cuanto a su jerarquía y funcionamiento colegiado en las distintas regiones.

El Papa conectado con el mundo por la Iglesia

La Iglesia opera a través de una Conferencia Episcopal conformada por obispos. A su vez, estos pastores administran las diócesis, que ocupan un espacio geográfico similar pero no siempre idéntico, al de la división político territorial del país.

Los episcopados mantienen una línea de comunicación permanente y abierta con el Nuncio, por lo que el Papa puede conocer literalmente en tiempo real lo que ocurre, grave o no, en cualquier parte, con una fidelidad informativa superior.

No es una simple secretaría en sí misma, ni un mero gestor de información privilegiada. Es la estructura más compleja y precisa de la Iglesia para colaborar de forma excepcionalmente directa con el Papa en el ejercicio de su misión.

Brazo de la Iglesia en política, diplomacia y paz

Bajo el pontificado de León XIV, la Secretaría de Estado no solo es un órgano administrativo, sino el brazo ejecutor de la política de paz global, operando con una agilidad excepcional, destinada a facilitar su misión particular.

Aunque la infraestructura que lidera don Pietro Parolin con León XIV es en esencia la misma que la que presidió durante el pontificado del Papa Francisco, ahora muestra un ritmo diferente, pues el Santo Padre ha mostrado un interés inusitado por devolverle su vigor institucional.

Hasta hace unos meses, esto no era del todo así, pero ya mostraba algunos signos. Basta notar que la presencia del Secretario como legado pontificio o enviado especial del Papa a naciones complejas superaba los envíos meramente protocolares.

La voz oficial del Papa León en materia diplomática

Hay elementos que así lo acreditan. Uno de ellos vino tras la sobredimensionada reacción de Israel a una opinión de Parolin. Ocurrió en octubre de 2025, cuando el prelado fijó su posición y sus palabras desencadenaron un incidente diplomático. Pero lo interesante vendría cuando le pidieran su opinión al Papa León XIV, apenas 1 día después, y este respondiera contundente: “El cardenal expresó muy bien la opinión de la Santa Sede”.

El espaldarazo no fue casual, tampoco un accidente. Ha habido cambios en la narrativa e incluso en la cobertura institucional. Todo de forma simultánea en cada uno de los flancos relacionados con la Secretaría de Estado y su misión de paz. Veamos los escenarios.

Clave de los viajes de Parolin como legado pontificio

Era natural que acudiera a Pompeya para presidir las celebraciones del 150.º aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen del Rosario, como ocurrió en noviembre de 2025; o en L'Aquila, para abrir la Puerta Santa.

O incluso en la Basílica de San Pedro, para presidir en octubre de 2025, la misa de acción de gracias por la canonización de los santos venezolanos, José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, por ser un “venezolano de corazón”.

Pero, hay casos puntuales como el de Belém, Brasil (COP30). Allí representó al papa León XIV en la Cumbre del Clima COP30. Sin embargo, no fue solo ni con un equipo menor. Acudió acompañado por una comitiva completa.

Claramente, su labor no se limitó a leer el mensaje del pontífice. En efecto, el cardenal aprovechó el foro para un acercamiento directo con distintos jefes de Estado y con parte de sus equipos en el continente americano.

Más tarde acudió a Bruselas y a Polonia en medio de contextos políticos internacionales complejos. Y aunque fue a confirmar en la fe, en el marco de aniversarios religiosos, fue el enviado del Papa en condición de “legado pontificio”.

También estuvo en Dinamarca. Allí ofició misa pontifical en la catedral de San Óscar. Luego, se reunió con el rey Federico X y el ministro de Exteriores danés, tan solo 2 semanas después de la explícita amenaza de Donald Trump de invadir Groenlandia.

Son visitas de fe, por supuesto; pero también de trabajo en el ámbito diplomático. Como ocurrió cuando su equipo acompañó al papa León en el viaje apostólico a Turquía y Líbano, entre noviembre y diciembre de 2025.

O en Mónaco, a finales de marzo de este año, cuando estuvo por casi un día en el Principado. Allí el Papa se reunió con los príncipes Alberto II y Charlene y presidió una oración en la Catedral de la Inmaculada Concepción.

En la víspera de la histórica visita, el sitio del Vaticano le cedió su portada a una entrevista de Parolin en la que habló de las razones de la presencia del Santo Padre. Un hecho inusual que dejó claro, una vez más, su vocería en la materia.

Los ajustes de calibración en la Secretaría de Estado

También ha habido un meticuloso proceso de calibración interno. Mientras se le recuerda a la casa que solo hay un intérprete del mensaje del Papa en lo que respecta a diplomacia y paz, se hacen ajustes puntuales en cargos concretos.

La visión particular de León XIV tiene una búsqueda absoluta de la paz. La misma que anunció al convertirse en el Vicario de Cristo. Una paz “desarmada y desarmante” que echa mano de la diplomacia para conquistar espacios auténticos.

Se observó el Domingo de Ramos, cuando la policía de Israel le prohibió el acceso al Santo Sepulcro al cardenal Pierbattista Pizzaballa, el representante de la Iglesia católica que celebraría misa con el Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo.

Su respuesta fue contundente. Rezó en la Basílica de Getsemaní, en el Monte de los Olivos, Jerusalén, elevando una reliquia de la Santa Cruz para implorar la paz. Una oración contemplativa respondió a la estridencia de la agresión y la fuerza bruta.

Un gesto que encierra el accionar del Papa, la línea de Parolin y la fuerza moral de la Iglesia: un grito de amor y de dolor ante la insensatez de la guerra.

La premier de Italia condenó de inmediato la agresión, el ministro de Exteriores, Tajani, convocó al embajador israelí para pedir explicaciones. La Francia de Macron rechazó las “violaciones del estatus de los Lugares Santos”.

España convocó a la Encargada de Negocios de Israel y fijó posición con una condena muy clara. Y hasta Estados Unidos consideró desproporcionada la medida, que apenas horas después fue retirada por el propio Netanyahu.

El domingo, el papa León XIV les rendía homenaje a “los cristianos de Medio Oriente que no pueden vivir los ritos estos días santos”. Palabras, signos, gestos. Una muestra elocuente de la acción con la oración, desde la diplomacia, sin estridencia.

En este marco, no extrañan los nombramientos que son, en realidad, ajustes de calibración que buscan blindar la Secretaría para darle aún mayor eficiencia operativa en un mundo que tiende a la guerra.

Entre los fichajes recientes figura Anthony Onyemuche Ekpo. De nuevo, la frescura de África presente. Nigeriano como el fraile agustino Edward Daniang Daleng, el vice regente de la Prefectura de la Casa Pontificia, que es uno de los “Ángeles del Papa”.

Son puestos clave y fichas de gran peso. Sin embargo, hay tres elementos más del reajuste. La nunciatura en Italia, con la que el Vaticano mantiene un canal de comunicación inmediato y directo. No hay fórmula escrita, pero suele ser un italiano.

En este caso, se traslada a Italia al hasta ahora segundo a bordo, el venezolano Edgar Peña Parra. Diligente y demostradamente capaz, pero formados en casas distintas y con estilos no siempre alineados, o con contraste de agendas.

Ganan todos. Aunque se esperaría un dicasterio o un cardenalato para Peña, es claro que León XIV apunta a la eficiencia estructural y no a los premios individuales. Se hacen los cambios necesarios para los objetivos centrales de la barca de San Pedro.

Una nueva mano derecha para el cardenal Pietro Parolin

En cambio, Parolin trae a su lado como nuevo Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado a alguien a quien conoce bien en estilo: monseñor Paolo Rudelli. Ambos se formaron en la Pontificia Academia Eclesiástica y son figuras profesionales del clero italiano, con un marcado estilo de discreción y rigor institucional

La última pieza clave está en un continente extremadamente importante para la Iglesia católica: África. Es una de las prioridades del papa León XIV, compartida de forma íntegra con Parolin y con toda la Iglesia.

Un nombre destaca en este marco. Es el de monseñor Relwendé Kisito Ouédraogo. Originario de Burkina Faso, fue durante más de una década (2013-2026) el secretario privado de la más absoluta confianza del cardenal Pietro Parolin.

A finales de enero de este año, el Papa León lo nombró nuncio en la República del Congo (Congo-Brazzaville), elevándolo simultáneamente a la dignidad de Arzobispo titular de Ilta. Dos semanas después, el Papa lo nombró también nuncio en Gabón.

Con él, el pontífice consolida la versatilidad de Parolin, que lleva sus ojos al África Central. Tan excepcional es la conexión, que el prelado viajó más de 3500 kilómetros para presidir personalmente su ordenación episcopal en Burkina Faso.

¿Qué es lo que busca el papa León XIV?

Un alma, una estructura y una misma misión: el Papa León XIV busca la paz del mundo. Y ve en la eficiencia de la Secretaría de Estado de la Santa Sede el apoyo institucional necesario para lograrlo.

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