El alma que se confiese y comulgue este segundo domingo de Pascua y/o quienes recen la Coronilla recibirán gran misericordia de Jesús a la hora de su muerte.
En medio de guerras, crisis y heridas personales, el ser humano sigue buscando lo mismo: perdón, paz, una nueva oportunidad. Y hace casi un siglo, en la vida sencilla de Santa Faustina Kowalska, ese mensaje volvió a resonar con fuerza. Te invitamos a que conozcas las promesas de Cristo para la humanidad.










