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Un obispo filipino de Manila está en camino a la santidad

Bishop Cesar Maria Guerrero
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Philip Kosloski - publicado el 04/04/26
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El obispo César María Guerrero nació en Manila y fue el primer obispo de dos diócesis: tanto de Lingayen como de San Fernando

Cada vez son más las causas de canonización procedentes de Filipinas. El 27 de marzo se inició en Filipinas otra causa, la del obispo César María Guerrero, nacido en Manila y que ejerció como obispo en dos diócesis.

Su causa fue iniciada por el arzobispo Sócrates Villegas, de Lingayen-Dagupan, en la catedral de San Juan Evangelista, en la ciudad de Dagupan.

El Vaticano ha emitido un "nihil obstat" desde el Dicasterio para las Causas de los Santos, en el que se afirma que "no hay ningún impedimento" para que se inicie su causa.

Este es el primer paso en una causa de beatificación y canonización y requerirá una investigación en profundidad de su vida. Una vez completada, el Vaticano podrá examinar las conclusiones y determinar si Guerrero vivió una vida de "virtudes heroicas". Una vez confirmado esto, sería declarado "venerable".

Actualmente, el obispo César María Guerrero es conocido como "Siervo de Dios", y la gente puede invocar su intercesión. Si se confirma un milagro a través de tales oraciones, sería candidato a ser beatificado y, finalmente, canonizado.

¿Quién fue el obispo César María Guerrero?

Nacido el 26 de enero de 1885 en Ermita, Manila, Guerrero fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1914, tras un largo período de estudios. Asistió a la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma tras haberse licenciado en Derecho por la Universidad de Santo Tomás.

Una vez ordenado, Guerrero ocupó diversos cargos en Filipinas, hasta que finalmente fue ordenado obispo en 1929. La escritora Tonette C. Orejas resume su ministerio en un artículo para Inquirer.net:

"El papa Pío XI lo nombró primer obispo de Lingayen en 1929. Allí fundó un seminario diocesano en Binmaley, promovió la disciplina clerical y fomentó la formación pastoral. Guerrero se convirtió en obispo auxiliar de Manila en 1937, organizó la Acción Católica de Filipinas en 1939 y amplió la participación de los laicos en la vida de la Iglesia".

Era muy conocido por su santidad de vida y falleció de un ataque al corazón el 27 de marzo de 1961. Al inicio de su causa, el arzobispo Sócrates Villegas dijo en su homilía: "Qué crepúsculo tan luminoso es este, al dar los primeros pasos que, esperamos, conduzcan a la canonización del Siervo de Dios, el obispo César María Guerrero, nuestro primer obispo, a quien su pueblo aclamó a su fallecimiento como sabio y santo".

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