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Arte para contemplar el amor de Jesús en la Última Cena

Gran Custodia de Medjugorje
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Patricia Navas - publicado el 01/04/26
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Obras contemporáneas para vivir más el Jueves Santo

El día antes de morir, Jesús invitó a sus discípulos a una Última Cena en una casa de Jerusalén conocida como el Cenáculo.

Ese encuentro fraterno de Jesús con sus amigos más cercanos ha inspirado a artistas de todas las épocas, entre ellos el compositor Maurice Duruflé:

“Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin”, relata el Evangelio según san Juan.

Y describe cómo durante la cena, Jesús se levantó de la mesa, lavó los pies a sus discípulos -aunque al principio Pedro se opusiera- y les pidió que ellos hicieran lo mismo los unos con los otros.

Duruflé versiona a un antiguo himno cristiano típico del Jueves Santo que responde (en latín) a una pregunta que surge una y otra vez, especialmente en los momentos difíciles: ¿dónde está Dios?

Donde hay caridad y amor, ahí está Dios.

El amor de Cristo nos congregó en uno.

Alegrémonos y complazcámonos en Él.

Temamos y amemos al Dios vivo.

Y amémonos los unos a los otros sinceramente.

Una entrega para la paz

En ese encuentro en el Cenáculo, Cristo no sólo está con los discípulos, sino que “se abre al mundo y dirige la mirada a todos los hombres, invitando a la reflexión, al arrepentimiento y a la paz”. 

Eso es lo que la pintora rusa Natalia Tsarkova percibe, y trató de plasmar en su cuadro “La Última Cena”:

última Cena Natalia Tsarkova

Durante esa cena, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos y les invitó: “Tomad y comed, esto es mi Cuerpo”. 

Después tomó el cáliz diciendo: “Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes”.

Y les pidió: “Haced esto en memoria mía”. Así instituyó en sacramento de la Eucaristía. Y en cada Misa esto es lo que se renueva. 

Y la Iglesia católica adora al mismo Cristo en ese pan consagrado por el sacerdote. A veces, lo expone de manera solemne en custodias. 

Como la que diseñó el arquitecto Ángel García para Medjugorje, basándose en la secular tradición española y en el arte de los orfebres actuales.

Gran Custodia de Medjugorje
Gran Custodia de Medjugorje

“Esta custodia se construye con un pilar edificado sobre el cimiento de los doce apóstoles -destaca García-, y el pilar sostiene en su parte superior la Cruz y la Eucaristía, ofreciendo a todo el mundo su tesoro: Jesús resucitado en la Eucaristía”.

También el cine ha dejado numerosas interpretaciones de la Última Cena en la que Jesús mostró un amor sin límites.

Como la que aparece en la taquillera Pasión de Mel Gibson, rodada en arameo, latín y hebreo, sobre las últimas horas de Jesús en este mundo:

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