Después de haber recorrido el camino de la Cuaresma, nos estamos acercando a la Semana Mayor de la Iglesia, días donde recordamos la pasión, la muerte y Resurrección del Señor. Aquí hay una manera divertida y sabrosa de ayudar a los niños a comprender que Jesús resucitó y ahora la tumba está vacía.
Receta para bollos de tumba vacía
Esta sencilla y deliciosa receta, compartida por Laura madre de 6 hijos y creadora de recetas en su portal JoyFoodSunshine no contiene ningún ingrediente artificial, por lo que es apta para toda la familia. Su sabor a roles de canela con malvaviscos le encantará, en especial, a los más pequeños. Es hora de ponerse un mandil y manos la obra para comenzar con la receta, necesitarás:
Para la masa:
- 2 tazas de harina de trigo
- 1/2 taza de leche entera
- Agua
- 1 cucharada de azúcar granulada
- 3 cucharadas de mantequilla suave
- 1/2 cucharada de canela
- 1/2 cucharada de vainilla
- 1/2 cucharada de sal
- 1 huevo
- 1 sobre de levadura

Preparación de la masa
Primero tenemos que activar la levadura, para poder preparar la masa. Para ello, pondremos en un bowl de batidora con gancho para amasar la leche, el azúcar y la levadura. Luego dejaremos reposar la mezcla de 5 a 10 minutos para activar la levadura. Estará lista cuando la mezcla se vea espumosa.
Después añadiremos al bowl, la mantequilla previamente derretida, un poco más de azúcar, el huevo y la vainilla, para poder mezclar a baja velocidad hasta que quede una masa homogénea.
A continuación, añadiremos los ingredientes secos para mezclar a velocidad media-alta hasta que se forme una bola ligeramente pegajosa pero firme.
Es momento de retirar la masa de la batidora y amasarla un poco hasta obtener una masa suave. Luego, engrasamos un bowl en el cual pondremos la masa y lo taparemos con un paño de cocina húmedo.
Finalmente, dejamos reposar para que la masa comience a elevar y duplicar su tamaño, en aproximadamente una hora o bien, hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
Preparación de los bollos de resurección
Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, llegó la hora de darle forma a los bollitos y ponerle el relleno con sentido.
Para el relleno necesitarás:
- 8 malvaviscos grandes
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de canela en polvo
- 2 cucharadas de mantequilla derretida
Vamos a esparcir la masa con un rodillo de manera circular y una vez lista, vamos a cortarla en triángulos, para poder aplicar en cada uno de ellos el azúcar restante y la canela. Mientras vamos a derretir un pequeño recipiente derrite un poco de mantequilla.
Ahora, ha llegado el culmen de la receta. Es aquí donde nos detendremos un poco para explicar a los pequeños cómo fue la muerte y resurrección del Señor.
Primero les diremos que el malvavisco representa el cuerpo de Cristo. Es ahí donde les explicaremos cómo murió Jesús por nosotros en la cruz, podemos apoyarnos de las siguientes citas bíblicas (Mt 27, 45-57) y (Jn 3, 16-17).
A continuación, les compartiremos que antiguamente en la tradición judía el cuerpo de un difunto era introducido en un sepulcro, por lo que la mezcla de mantequilla y azúcar con canela simboliza los aceites y especies utilizados en la tradición judía (Jn 19, 38-42).
Ahora, los niños van a sumergir cada uno de los bombones en la mantequilla derretida y luego los colocan en el azúcar para que quede cubierto por completo.
Cerrar los rollos como el sepulcro
En este paso explicaremos a los niños que la tumba fue cerrada por una gran roca y custodiada por los soldados (Mt 27, 62-66). Mientras que ellos mismos recubren el malvavisco con la masa permitiendo que la masa quede circular y sellada. La chef Laura, señala que es importante que no queden grietas ni aberturas, ya que el malvavisco podría salirse.
Hornear los bollos de resurrección
En este último paso, vamos a meter los panecillos al horno a 200ºc, mientras explicamos a los niños que Jesús permaneció por tres días en la tumba (Mt 12,40).
Mientras se hornean podemos aprovechar para conversar con los pequeños y compartirles que aunque Jesus no tenía pecado él cargó con el peso de la cruz por amor a nosotros y en reparación de nuestros pecados.
Al sacar del horno los bollos podrán añadir una pequeña cruz, con betún casero a base de queso crema y azúcar y una vez que se hayan enfriado, podrán disfrutarlos en la Pascua de Resurrección, mientras los niños observan que al morder el bollo, ya no hay malvavisco, pues así como se ha derretido, simboliza también que Jesús dejó la tumba, porque ha resucitado. ¡Felices Pascuas de Resurrección!











